Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
LA INMIGRACIÓN POR DISTRITOS | Hortaleza

Hortaleza, territorio francés

Más de 1.400 ciudadanos galos forman la tercera colonia extranjera más importante de este distrito de la capital

En el distrito de Hortaleza (153.939 habitantes) ocurre un fenómeno singular que no se repite en ninguna otra parte de la capital: se escucha francés más que marroquí, rumano o español con acento peruano. La colonia francesa, formada por 1.424 ciudadanos, es la más importante después de la ecuatoriana y la colombiana. Esta extraña concentración de franceses en una misma zona de la capital se debe, según la concejal del distrito, Sandra de Lorite, a la presencia en Hortaleza de una institución clásica de la cultura gala: el Liceo Francés, que tiene su sede en la calle de Silvano. A la sombra del Liceo han nacido en Hortaleza negocios destinados al público francés, como la escuela infantil privada Pomme D'Api o la librería Frañol, en la calle de Andorra.

"Los europeos tienen más nivel económico y se pueden permitir residir aquí", dice Esther

Por el Liceo Francés han pasado numerosos personajes que ahora son líderes políticos, economistas o actores famosos. El actor Tristán Ulloa (Lucía y el sexo) estudió allí. Y su madre, la francesa Esther San Roman, vive en Hortaleza. "Resido en el distrito desde hace tan sólo un año, pero llevo 21 años, la mitad de mi vida, viviendo en Madrid", cuenta Esther, que aún conserva el acento francés. Ella hace vida de barrio con otras amigas francesas. "Son amigas que trabajan en el Liceo Francés", continúa. ¿Por qué atrae tanto el distrito a los franceses? "Aparte de por el Liceo Francés, yo creo que es porque es una zona muy residencial, tranquila. Y claro, también los europeos tienen más nivel económico y se pueden permitir residir en este distrito...", reflexiona Esther San Román.

Hortaleza es uno de los cinco distritos más jóvenes de la capital. El 17% de sus habitantes son menores de edad. Y el número de chavales aumentará en los próximos años, cuando termine de despegar el nuevo barrio de Sanchinarro (con 13.500 viviendas). El PP es el partido más votado en Hortaleza.

Además de Sanchinarro, en Hortaleza, que hasta 1950 fue un pueblo independiente, existe otro proyecto urbanístico, el de la Ciudad Aeroportuaria-Valdebebas, con otros 11.500 pisos previstos. La renta per cápita del distrito, de 12.874 euros anuales, es algo superior a la media, y tampoco hay mucho paro (un 7%). Los pisos nuevos cuestan a 2.614 euros el metro cuadrado.

Hortaleza tiene seis barrios: Palomas, La Piovera, Canillas, Pinar del Rey, Apóstol Santiago y Valdefuentes. El barrio que más inmigrantes tiene en proporción es La Piovera, con un 17,31% de población extranjera. En otras partes del distrito, la presencia de inmigrantes es meramente simbólica. En el barrio del Apóstol Santiago, por ejemplo, sólo hay un 6,16% de ciudadanos extranjeros.

Frente a zonas acomodadas como las cercanas a Arturo Soria y al Campo de las Naciones, hay barrios obreros, entre los que se encuentran la UVA y Canillas, con casas construidas en los años setenta.

La presencia de población inmigrante también empieza a notarse en los centros educativos. En el instituto Conde de Orgaz estudia Alexis Amaury, un dominicano de 16 años que hace pandilla con un grupo de chavales españoles. Él vive cerca del instituto, en la carretera de Canillas. Sus problemas son los mismos que los del resto de sus compañeros españoles, a los que saca una cabeza por una razón obvia: "Es que he repetido dos veces", admite el chaval.

El alto precio del alquiler y la falta de grandes centros de trabajo (salvo los centros comerciales como La Gran Vía de Hortaleza, el Palacio de Hielo o El Corte Inglés de Sanchinarro) hace que Hortaleza no termine de atraer a los inmigrantes. Los que trabajan en el distrito lo hacen, mayoritariamente, empleados en hogares como limpiadores (sobre todo las mujeres). Pero, para fijar su residencia, muchos prefieren zonas más baratas como Usera o Villaverde.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 23 de enero de 2005