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Rostropóvich defiende el derecho de los países a su independencia sin injerencias

El músico, que actúa en Barcelona, dice que es el momento de "poner orden en Rusia"

Incansable defensor de la libertad, el violonchelista y director de orquesta Mstislav Rostropóvich (Bakú, Azerbaiyán, 1927) defendió ayer en Barcelona el derecho de los pueblos a su independencia. "Amo profundamente a Rusia, pero reconozco el derecho de los países a ser independientes. Lo que pase en Ucrania es asunto de los ucranios, aunque después de 300 años muchos no han perdido la costumbre de interferir", dijo Rostropóvich, que esta noche dirige la Orquesta Nacional de Rusia en el Palau de la Música de Barcelona. Rostropóvich aseguró que le gusta lo que está pasando en Rusia y que ha llegado el momento de "poner orden en el país".

Hablo como músico, no como político, advirtió Mstislav Rostropóvich en su comparecencia ante los medios de comunicación la víspera de su único concierto en España al frente de la Orquesta Nacional de Rusia, a la que dirigirá con obras de Chaikovski, Beethoven y Shostakóvich, y con el violinista danés Nicolai Znaider como solista. "Ni cuando en 1974 nos retiraron la nacionalidad a mi esposa y a mí aceptamos adoptar ninguna otra pese a que no nos faltaron ofrecimientos. Eso demuestra mi profundo amor por Rusia", dijo el músico azebaiyano, quien, sin embargo, no escatimó en sus comentarios, en los que los temas musicales se mezclaron con los políticos, críticas ni a la época stalinista, ni a la que siguió a la caída del comunismo y la disolución de la Unión Soviética.

"Me gusta lo que está sucediendo en mí país. Durante el intento de golpe de Estado de 1991 estuve durante cuatro días en la Casa Blanca [Parlamento ruso] siguiendo los acontecimientos y sin imaginar lo que podía suceder. Cuando todo terminó y llegó la democracia, no teníamos experiencia. Había libertad y muchos creyeron que todo era posible, lo que llevó a algunos a aprovecharse de la situación para ganar mucho dinero. Pero ha llegado el momento de poner orden", aseguró.

El músico, que ayer preguntaba insistentemente si la infanta Cristina acudiría a su concierto, dijo que para él la independencia de los países bálticos fue un "proceso natural". "Los países tienen derecho a su independencia si así lo quieren. Yo visito a menudo a mis alumnos de Lituania, país en cuya capital tengo una fundación de ayuda a los niños con talento. Como Lituania, Ucrania también era un país en el que me sentía como en casa cuando lo visitaba; fue allí donde a los 13 años ofrecí mi primer concierto en público. Lo cierto es que si alguien me hubiera dicho que para entrar en Ucrania necesitaría un visado no me lo habría creído", ironizó. Sobre Chechenia dijo que ambas partes han cometido errores, pero aseguró estar convencido de que "hallarán caminos para la paz".

Rostropóvich ha querido reservar para la Sinfonía número 5 de Shostakóvich, el honor de cerrar el concierto de esta noche. La obra, que ha pasado a la historia como la célebre "respuesta de un artista soviético a una crítica justa", está, a juicio del violonchelista y director de orquesta, llena de "sobreentendidos" y cuenta con un final triunfal en el que se nota que ha sido compuesto por alguien a quien le estaban apuntando con una pistola. El músico azerbaiyano conoció a Shostakóvich cuando ingresó en el Conservatorio de Moscú en 1943. "Fue uno de mis profesores, y a partir de ese momento mantuvimos una relación de amistad que terminó en 1974, cuando tuve que abandonar mi país. Murió al año siguiente".

El violonchelista narró ayer el relato de un amigo suyo ruso emigrado a Estados Unidos que asistió al estreno de la obra en 1937. "Shostakóvich había recibido una dura crítica oficial por su ópera Lady Macbeth de Mzensk, estrenada en 1934. En aquel momento, a Stalin le costaba muy poco enviar a cualquiera a un campo de concentración. Todo el mundo estaba expectante ante lo que podía haber hecho Shostakóvich dado el gran talento que tenía como compositor. Él sabía que si componía una música complicada podía ser encarcelado. Pero el estreno fue un gran éxito. Al finalizar la interpretación, y cuando los músicos ya habían abandonado el escenario, el público siguió aplaudiendo durante más de 45 minutos. 'Tú jamás has tenido un éxito semejante en ninguno de tus conciertos', me dijo mi amigo".

El músico explicó que con motivo del centenario del nacimiento del compositor en 2006 llevará los Festivales Shostakóvich que ha organizado en San Petersburgo, Londres y Tokio -siguiendo un programa que confeccionó el propio compositor- a Washington, Roma y otras muchas ciudades de todo el mundo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de enero de 2005