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El Gobierno asume que la mina de Ilarduia es incompatible con el parque natural

Medio Ambiente mantiene sus diferencias respecto al futuro del Puerto de Pasajes

El consejero de Medio Ambiente, Sabin Intxaurraga, de EA, respondió ayer a la titular de Industria, la peneuvista Ana Aguirre, que la explotación de la mina de calcita de Ilarduia (Álava), que impulsa el Ente Vasco de la Energía (EVE), es incompatible con la declaración del Parque Natural de Aitzgorri-Aratz, dentro de cuyos límites se situaría la explotación. La declaración de zona protegida se encuentra todavía en periodo de consultas, proceso que concluirá el próximo mes de febrero. Otras fuentes oficiales del Gobierno vasco explicaron que se respetará el parque natural, siempre que la declaración no incluya alguna salvedad que permita explotar una mina subterránea.

La comparecencia de Intxaurraga en la comisión correspondiente del Parlamento vasco, a petición del PSE, devolvió la situación de la mina a comienzos de noviembre, cuando el proyecto de su apertura quedó aparcado. Los promotores, el EVE -dependiente íntegramente del Gobierno- y el grupo empresarial Sainsa, anunciaron entonces la retirada del proyecto debido al rechazo social que había generado y la futura declaración del parque natural, ya que el plan de ordenación de la zona -paso previo a la declaración del parque-, impide cualquier actividad industrial.

Ana Aguirre aseguró, sin embargo, el pasado día 14 que el proyecto no se había retirado definitivamente y en una comparecencia ante la Comisión de Industria precisó que el plan de explotación se había paralizado, pero su departamento iba a continuar impulsándolo. "Vamos a seguir defendiéndolo y tramitándolo, y veremos en qué queda", sostuvo entonces. En todo caso, admitió que hay que esperar, porque están en juego intereses de otros departamentos del Gobierno. La otra consejería afectada es Medio Ambiente y su titular afirmó ayer tajante que la declaración de parque natural para esa zona y la explotación de la mina son del todo incompatibles.

Otras fuentes oficiales del Ejecutivo aseguraron ayer que, pese a la aparente discrepancia entre ambos departamentos, existe el criterio de respetar la declaración de parque natural, y, por tanto, no explotar la mina, salvo que en dicha declaración vaya implícita una observación de que es posible hacer una extracción de mineral en determinadas condiciones no agresivas y respetuosas con el medio ambiente y la propia declaración de espacio protegido.

La posición de Intxaurraga, quien en este caso marca la acción del Gobierno, es cuestionada, sin embargo, sobre la construcción del puerto exterior de Pasajes. El titular de Medio Ambiente, quien también compareció en la comisión por este asunto, igualmente a solicitud del PSE, aclaró que no está en contra de la construcción del puerto, sino que mantiene un punto de vista "muy crítico".

Postura "muy crítica"

Por contra, el titular de Transportes, el también peneuvista Álvaro Amann, ha suscrito un protocolo con representantes de la Diputación de Guipúzcoa y la Autoridad Portuaria de Pasaia sobre la base de que no hay futuro para Pasaialdea sin el puerto exterior. Intxaurraga se encerró ayer en definir su postura como "muy crítica" con ese proyecto sin querer extenderse más y calificó de "manipulación" que algunos medios de comunicación recogiesen como una oposición frontal al mismo unas declaraciones hechas el pasado noviembre por el viceconsejero de Medio Ambiente, Iñaki Ezkurra.

El consejero intentó desligar la regeneración urbanística de la bahía de Pasajes de la ampliación del puerto y se mostró favorable a que la regeneración se aborde de manera inmediata, aunque no se haga el puerto. La construcción de la dársema, que según la Diputación guipuzcoana podría comenzar en 2006, depende de los Presupuestos Generales del Estado, al tratarse de una competencia del Ministerio de Fomento. "No hay ningún compromiso firme por parte de Fomento para construir el puerto en un plazo medio", apuntó Intxaurraga.

El portavoz del PSE en la comisión, Óscar Rodríguez, reprochó estas discrepancias en el seno del Gobierno a la hora de decir si respaldan o no el proyecto y recordó que a los vecinos de Pasaia, una zona en declive económico, "les gustaría que alguien les enseñara la luz por alguna parte".

Respecto del parque eólico de Ordunte, Intxaurraga aseguró que va a esperar a disponer de informes técnicos antes de tomar postura. Unos 40 colectivos y el Ayuntamiento burgalés de Valle de Mena han criticado las "severas" afecciones en vegetación y fauna que tendría, además de pisar terreno de Castilla y León y de Cantabria.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 28 de diciembre de 2004