Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Tribuna:

L'Oncle Manel de Gràcia

El 10 de noviembre, la prensa catalana publicaba la lista de personas galardonadas con la Creu de Sant Jordi en 2004. Se concedía a menos personas, pero con criterios más equitativos que en otras ocasiones, por razones de sexo y etnia. Celebramos esta nueva orientación. Con esta condecoración se reconoce la trayectoria de ciudadanas y ciudadanos que han destacado, a lo largo de años de trabajo, en el servicio al país, a la sociedad catalana. Es un premio y un reconocimiento institucional. Nos llena de orgullo tener buenos amigos entre los condecorados en esta ocasión. Felicidades a todos ellos. La Generalitat ha reconocido públicamente la que es una trayectoria de coherencia, constancia, convicción y fortaleza interior.

Entre los homenajeados está Manuel Giménez Valentí, l'Oncle Manel de Gràcia. Esta distinción es todo un acierto. Este anciano gitano es un hombre de respeto entre los gitanos de Cataluña. Con los gitanos del barrio de Gràcia ha contribuido a la continuidad de una estrategia de convivencia cívica que ha sabido combinar la afirmación rotunda de catalanidad con la plena identificación como gitanos. Los gitanos catalanes llevan siglos entre nosotros, conviviendo con el resto de la ciudadanía, sin pretender otra cosa que ser unos ciudadanos más. A l'Oncle Manel le preocupa el futuro de la juventud gitana. Se ha movilizado durante años, y sigue haciéndolo, para abordar situaciones difíciles en la escuela y el instituto, en el mundo del trabajo y en la promoción social de su gente. Manuel Giménez no tiene fronteras cuando se trata de atender a necesidades familiares y personales. Para él lo primero son las personas como seres humanos, sin mirar orígenes ni nacimiento. Le preocupa el respeto y la sabia interpretación y actualización de lo que es genuinamente gitano. De la experiencia de la vida obtuvo una sabiduría que le ha hecho maestro de vida para muchos. Es un hombre prudente, emprendedor y comprometido con su pueblo, su barrio y su país.

Manuel Giménez acostumbra a repetir que los gitanos son un grupo heterogéneo, con costumbres y formas de vida según los barrios y el tipo de gitanos de que se trate. A él le interesa sumar y unir a los gitanos, sumar y unir a todos los ciudadanos. Mira hacia delante, sueña y trabaja por un futuro mejor para los gitanos. Sin olvidar lo que aprendió de sus antepasados, tiene firmes los pies en el suelo que pisa día a día. Le gustan los hechos concretos en los que se muestra lo que valen las palabras y lo que sienten las personas. Es amigo del rigor en el trabajo, de la entrega y la disciplina.

L'Oncle Manel tiene aquella "memoria de futuro" que permite a los gitanos catalanes proyectar nuevas metas para mejorar sus condiciones de vida y consolidar los logros de las últimas décadas. Es un referente en el movimiento asociativo gitano, mucho más allá de la Unión Gitana de Gràcia, de la que nos atrevemos a decir que es uno de sus principales animadores e impulsores.

Salvador Carrasco es profesor de Sociología de la UB; Carmen Garriga es jefe del departamento de Minorias Étnicas del Instituto para la Promoción Social y de la Salud.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de diciembre de 2004