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LA INVESTIGACIÓN SOBRE EL 11-M | La comparecencia de Aznar en el Congreso

La estrategia de la desinformación

Aznar y su equipo trabajaron intensamente para difundir que ETA era autora de la masacre

El 11 de marzo de 2004, la masacre de los trenes de cercanías de Madrid, dejó un reguero de informaciones contradictorias. El Gobierno eligió un camino que no coincidió con el que siguieron los hechos ni con el que iban desbrozando los policías encargados de la investigación.

José María Aznar facilitó una versión sobre el atentado, el más grave en la historia de España, que fue desmentida en menos de 48 horas por el peso de los hechos. Desde el mediodía de esa trágica jornada, el jefe del Gobierno se dedicó personalmente a la tarea de comunicar a los principales dirigentes políticos y a los directores de los periódicos de mayor difusión en España su "absoluta certeza" de que ETA había cometido la matanza.

Aznar eligió dos momentos de aquella jornada -entre las 13.00 y las 13.30 horas y entre las 20.30 y las 21.00- para informar a los medios de comunicación sobre sus certezas, basadas supuestamente en los datos que le suministraba todo el aparato de información del Estado.

En su segunda ronda de llamadas, la que realizó en la tarde-noche del 11 de marzo, el presidente informó también del hallazgo de una furgoneta en Alcalá de Henares que contenía detonadores y una cinta magnetofónica con versículos del Corán.

Pese a este descubrimiento, que daba un giro a su primera impresión, Aznar le restó trascendencia y se mantuvo firme en su idea de que la matanza llevaba la firma de ETA.

A esa hora de la tarde, la certeza de Aznar chocaba con las dudas de los policías encargados de la investigación, que en ningún caso confirmaban la versión oficial del Gobierno, ni siquiera apuntaban de manera directa a la banda etarra como responsable de los atentados.

La información que facilitaban Aznar y sus ministros se fue distanciando tanto del curso de las investigaciones durante las 48 horas siguientes que los miles de ciudadanos que se manifestaron en las calles de toda España en la tarde del viernes 12 de marzo expresaron su desconcierto al grito de "¿Quién ha sido?".

PRIMERA DECLARACIÓN "Todos sabemos..."

Desde el mediodía del 11 de marzo, Aznar cargó su discurso con la presunción de que ETA era la autora de la matanza de Madrid. "Todos sabemos que este asesinato masivo no es la primera vez que se intenta", señaló en su primera comparecencia ante la prensa, en clara referencia a ETA.

Nunca hasta aquella fecha se había apuntado la posibilidad de un asesinato masivo en España por parte de grupos terroristas de origen islamista.

El Gobierno se afanó en recordar aquella mañana que ETA había intentado atentar en Madrid unas semanas antes con una furgoneta cargada con más de 500 kilos de explosivo, interceptada por la Guardia Civil en Cuenca. También subrayó que, en la Navidad de 2003, la organización terrorista vasca había colocado una maleta-bomba en el tren que cubría el recorrido entre Irún y la capital de España. Después, difundió la información sobre el tipo de dinamita utilizada, de la marca Titadyne, habitual de ETA, para reforzar su versión de los hechos. Si al mediodía no había ninguna otra información, a media tarde del mismo día 11 el rápido avance de las pesquisas aportó datos que se apartaban cada vez más del modus operandi de ETA y apuntaban al terrorismo islamista. Estos datos no fueron tenidos en cuenta por el jefe del Gobierno y su ministro del Interior, Ángel Acebes, que insistían en culpar a ETA, mientras los mandos policiales expresaban sus dudas, que repitieron cuando acudieron a la comisión de investigación del Congreso:

- Juan Jesús Sánchez Manzano, jefe de los Tedax. "A las cinco de la tarde del 11 de marzo, con los restos de explosivo de la furgoneta de Alcalá, vimos que era dinamita Goma 2 ECO, porque es la que usamos para las prácticas".

- Jesús de la Morena, comisario general de Información. "En aquel momento pensaba que no lo tenía claro. En mi percepción, no soy especialista en terrorismo islámico, conozco a ETA, yo contemplaba esa posibilidad de ETA con cierto escepticismo".

- Pedro Díaz-Pintado, subdirector general operativo de la Policía. "No dimos prioridad a ninguna línea de investigación. Surgía lo que surgía y lo investigábamos".

OFENSIVA INTERNACIONAL La resolución de la ONU

El Ministerio de Asuntos Exteriores desplegó durante la jornada del atentado una intensa actividad encaminada a remachar en los foros internacionales la idea de que ETA estaba detrás de las bombas contra los trenes.

En primer lugar, consiguió que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas adoptase por unanimidad la resolución 1530 que "condena los atentados perpetrados en Madrid por el grupo terrorista ETA". Aquella diligente gestión de la delegación diplomática española tuvo que vencer la resistencia de los representantes rusos y alemanes, que se resistían a citar a la banda terrorista. Sólo cinco días después, España tuvo que pedir disculpas en el Consejo de Seguridad.

LA MISIÓN DE LOS EMBAJADORES "Confirmar que es ETA"

La misma urgencia tuvo la ministra de Exteriores, Ana Palacio, en ordenar el 11 de marzo por la tarde a los embajadores de España en el mundo que insistieran en la tesis de que ETA estaba detrás de la masacre de Madrid. "Deberá aprovechar aquellas ocasiones que se le presenten para confirmar la autoría de ETA de estos brutales atentados, ayudando así a disipar cualquier tipo de duda que ciertas partes interesadas puedan querer hacer surgir".

En el mismo telegrama se informaba de que la confirmación sobre la autoría de ETA se basaba en que el explosivo utilizado era el habitual de la banda vasca, "así como en otras informaciones que no se han hecho públicas por razones obvias".

Nunca hubo otras informaciones que apuntasen a ETA. Respecto a la afirmación de que el tipo de explosivo era el habitual de la banda vasca (Titadyne), se basaba en una afirmación del subdirector operativo de la Policía, Pedro Díaz Pintado, en presencia del secretario de Estado de Seguridad, Ignacio Astarloa. En realidad, se trató de una confusión que a las seis de la tarde ya se había aclarado. Pero ni Ana Palacio ni ningún otro miembro del Gobierno rectificó el error.

MANIFESTACIÓN ANTI-ETA Convocatoria unilateral

El presidente del Gobierno impuso su criterio para la convocatoria de una manifestación a las siete de la tarde del 12 de marzo. El entonces líder de la oposición, José Luis Rodríguez Zapatero, aceptó de inmediato la decisión de Aznar, que eligió un lema inequívoco para la pancarta que encabezaría la marcha: Con las víctimas, con la Constitución, por la derrota del terrorismo. La alusión a la Constitución dirigía contra ETA la protesta ciudadana.

Pero la manifestación no salió como se habían planeado. Las multitudinarias marchas ciudadanas celebradas en todas las provincias dirigieron su reproche al Gobierno en forma de pregunta: "¿Quién ha sido?".

LOS MEDIOS PÚBLICOS "Censura y manipulación"

En los medios públicos de comunicación, las informaciones que avalaban tesis sobre la participación de ETA en el atentado del 11-M se mantuvieron hasta más allá del sábado por la tarde, cuando se conocieron las detenciones de ciudadanos marroquíes e indicios relacionados con el atentado. Ocurrió en la agencia Efe que, cuando ya se habían producido las detenciones, difundió un texto de su jefe de información, Miguel Platón, insistiendo en la autoría de ETA. Y también en TVE, que el sábado por la noche emitió por sorpresa la película Asesinato en febrero, sobre el atentado de ETA contra el diputado socialista Fernando Buesa y su escolta Jorge Díez en 2000.

Telemadrid, la cadena autonómica a cuyo frente se encuentra el antiguo jefe de prensa de Esperanza Aguirre, presidenta autonómica, del PP, emitió esa misma película el viernes por la noche en horario de máxima audiencia.

Trabajadores de Efe, TVE y Telemadrid denunciaron "censura previa", "manipulación" y "propaganda" del Gobierno del PP en la cobertura de los atentados de Madrid.

LLAMADA A CORRESPONSALES "Tres razones"

Los corresponsales de medios de comunicación extranjeros acreditados en España explicaron que el mismo 11 de marzo por la tarde recibieron una llamada de una funcionaria del Palacio de La Moncloa en la que intentaba convencerles de que atribuyesen a ETA el atentado.

Henk Boom, corresponsal para los diarios De Tijd (belga) y Het Financieele Dagblad (holandés), explicó: "Nos dio tres razones. La primera, que nadie había reivindicado los atentados y ETA tarda varios días en hacerlo. La segunda, que el explosivo era el habitualmente utilizado por ETA. La tercera, que ETA no avisa nunca antes de los atentados". Desde La Moncloa se replicó que no habían "presionado a nadie".

COORDINACIÓN SIN EL CNI Investigación del atentado

El Gobierno no recurrió al Centro Nacional de Inteligencia (CNI) en los cuatro días siguientes al atentado. Hubo reuniones de coordinación entre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, pero nadie llamó a los responsables del servicio de inteligencia español, que atesoraba numerosa información sobre el terrorismo islamista.

El Ejecutivo sólo utilizó al servicio secreto CNI para obligar a su director, Jorge Dezcallar, a desmentir durante la jornada de reflexión una información de la cadena SER. Y, muchos días después, el Ejecutivo en funciones decidió, en una reunión del Consejo de Ministros, desclasificar unos informes del CNI para intentar demostrar que no había mentido al atribuir el atentado a ETA. Recurrió a una nota elaborada por el centro a las 15.50 del 11 de marzo, donde se apuntaba a la hipótesis de la autoría etarra: "Se considera casi seguro que la organización terrorista ETA es la autora de estos atentados". El mismo texto agregaba: "Con los datos disponibles hasta este momento, no puede afirmarse que alguna organización ligada a la Yihad Internacional pudiera ser responsable de la ejecución de estos atentados. Pese a existir ciertas similitudes en cuanto a los procedimientos utilizados y el objetivo genérico atacado -medios de transporte público- con los realizados por grupos terroristas islámicos radicales, las coincidencias son lógicas en un atentado de esta magnitud".

El servicio de inteligencia carecía a esa hora de una información relevante: el hallazgo de una furgoneta junto a la estación de Alcalá de Henares con detonadores y una cinta de versículos del Corán. Dezcallar declaró ante la Comisión del 11-M que se había enterado por la televisión del hallazgo de la furgoneta. "Si me preguntan si la información me llegaba en tiempo real, la respuesta es que no. La información nos llegaba cuando nos llegaba".

El CNI se incorporó el 16 de marzo al equipo de coordinación que investigaba el atentado y emitió una nota en la que consideraba que la furgoneta de Alcalá era "una reivindicación del atentado en sí mismo".

DUDAS Y CERTEZAS "El nucleo central, detenido o muerto"

Las declaraciones de los dirigentes del PP respecto a lo ocurrido el 11 de marzo han evolucionado con el paso de los meses hasta llegar a una situación de grandes dudas donde no descartan absolutamente ninguna hipótesis. El principal reflejo de esa evolución ha sido Ángel Acebes, ex ministro del Interior y hoy secretario general del PP. El mismo 11 de marzo declaró en una conferencia de prensa que "el atentado, sin ninguna duda", era obra de ETA y calificó de "miserable" a quien dijera lo contrario.

El 4 de abril de 2004, un día después del suicidio en un piso de Leganés de siete de los supuestos autores del atentado, declaró: "El núcleo central del 11-M está detenido o ha muerto en el suicidio colectivo".

Durante su comparecencia ante la comisión de investigación del Congreso, a final de julio, declaró: "No descarto hoy la colaboración entre ETA y el terrorismo islamista, cómo lo iba a descartar entonces. Desde mi punto de vista, ésta no es una investigación cerrada... por encima de El Tunecino y El Chino tiene que haber inspiración, tiene que haber una autoría intelectual. Hay algo que no encaja y que no acaba de encajar en este atentado".

El ex presidente, José María Aznar, asumió el 15 de marzo de 2004 la derrota de su partido en las últimas elecciones generales con una declaración ante el Comité Ejecutivo Nacional del PP que nunca después ha explicado: "Hemos cometido errores de Gobierno y de partido y asumo lo que me toca".

El 16 de julio de 2004, cuatro meses después de aquel reconocimiento, un periodista de una radio de Colombia le preguntó:

- "Hace una semana usted dijo que el PSOE ganó las elecciones por los atentados del 11-M. ¿Lo cree de verdad?"

- "No tengo la menor duda. Eso lo sabemos en el PP, lo saben en el PSOE y lo sabe la mayoría de los españoles. Es que esto que digo no es ninguna novedad... Si eso no se hubiera producido no tengo la menor duda de que Mariano Rajoy sería presidente".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 29 de noviembre de 2004