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Reportaje:

Miradas sobre Valencia

La conexión de la ciudad con el mar atrae nuevos proyectos ligados a arquitectos internacionales

El debate urbanístico sobre el encuentro de Valencia con el mar ha protagonizado esta semana diferentes propuestas ligadas a grandes arquitectos que, desde ópticas diferentes, dirigen su atención hacia la articulación de la ciudad con su frente litoral. Tras años de olvido, el entorno del puerto concentra las miradas impulsado por el escaparate de la Copa del América. Son proyectos en estadios y perspectivas de ejecutarse dispares, que nacen de la iniciativa privada y de la pública. Y han sido presentados o anunciados en pocos días, lo que para la Administración del PP supone un claro reconocimiento al dinamismo de la ciudad, hasta el punto de que la alcaldesa, Rita Barberá, proclamó sin empacho el viernes que se abre una etapa en la que Valencia "se convertirá en la primera ciudad líder en arquitectura moderna del mundo".

El entorno del puerto centra la atención impulsado por la Copa del América

La presentación de proyectos de destacados arquitectos comenzó el pasado sábado, cuando Barberá y el presidente del Consell, Francisco Camps, mostraron la maqueta del valenciano Santiago Calatrava para cerrar el complejo de la Ciudad de las Artes y las Ciencias; cuatro rascacielos de hasta 280 metros de altura que no han tardado en generar una polémica en la que las opiniones estéticas apenas han encontrado cabida. El centro de las críticas es la operación urbanística que pretende el Consell con el suelo previsto para levantar las torres. Los beneficios del concurso o subasta de los terrenos, entre 280 y 350 millones de euros, servirán para enjugar deudas del complejo de ocio. El proyecto, además, exige varios cambios del plan urbano, como el traslado de la edificabilidad de una parcela a otra para poder concentrarla en las torres. Una modificación que sigue a la recalificación de las parcelas aceptada por el equipo de gobierno del PP en 2000, y que según los socialistas, ya anunciaba el "pelotazo urbanístico". El portavoz municipal, Rafael Rubio, acusa al PP de "actuar como un especulador más del suelo", ya que en su opinión animará la subida inmediata de precios en otro solares, además de situar el coste de las viviendas en un umbral inalcanzable para la mayoría de ciudadanos. Expropiados los terrenos por 48 euros el metro cuadrado, ese coste subirá a 6.000 euros con una operación que no permitirá hacer vivienda protegida, acentúa la "dualidad" social de Valencia y "rompe radicalmente el skyline de la ciudad", resume Rubio.

Para el PP, que rechazó la torre de comunicaciones del proyecto original y argumentó que las oficinas de la misma no serían rentables, el diseño de Calatrava es innovador, de calidad y emblemático. "La iniciativa privada ha de responder a este reto", dijo Camps en la presentación. Los promotores inmobiliarios, sin embargo, dudan de la viabilidad de la propuesta.

Un reto diferente plantea el segundo proyecto que ha empezado a tomar forma esta semana acompañado de prestigiosas firmas de la arquitectura internacional. Se trata del sector urbanizable de El Grau, 370.372 metros cuadrados con vistas a la dársena del puerto para cuya ordenación ha lanzado un concurso la empresa municipal Aumsa. El Ayuntamiento, según el teniente de alcalde Alfonso Grau, quiere un diseño urbano "de vanguardia" acorde con una zona de remate de la avenida de Francia, junto a la Copa del América y que linda con el último tramo del cauce del Turia. La ubicación estratégica de este suelo ha atraído a arquitectos de fama internacional, como Ieoh Ming Pei, Alejandro Zaera, Rem Koolhaas y Meinhard von Gerkan, entre otros, además de importantes estudios de ingeniería, como el grupo Idom, que ya trabaja en Valencia. El encargo que recibirá tras una selección un solo candidato será la redacción del planeamiento del sector, una ordenación tras la cual el PP prevé que se levanten construcciones "de calidad y estilos" concordantes con las expectativas que deposita en el diseño urbano.

Con un enfoque global se ha presentado en Valencia el proyecto de otro gran arquitecto, el francés Jean Nouvel, que busca armonizar el desarrollo de un área clave de la ciudad que abarca desde la playa de la Malva-rosa hasta Natzaret. Promovida por el asesor inmobiliario Ignacio Jiménez de Laiglesia, la propuesta de Nouvel exige un amplio consenso social y político, puesto que trabaja sobre una zona con proyectos aprobados o previstos que involucran a distintas administraciones, como son la Copa del América, la ampliación del puerto o el desarrollo de El Grau. El arquitecto francés aboga por potenciar el turismo en la Malva-rosa; intervenir con "respeto y delicadeza" en El Cabanyal; reordenar los usos del puerto para potenciar la Copa del América, el ocio, viviendas y la alta tecnología, y hacerlos convivir con la actividad comercial; abrir un gran delta verde al final del cauce del Turia, que devuelve la playa a Natzaret y concentra la edificabilidad en altura en la zona de El Grau, y un nuevo barrio que integre la huerta de La Punta. La estrategia urbana de Nouvel, cuya presentación se anunció días antes de conocerse el proyecto de Calatrava, cierra una semana cargada de miradas sobre Valencia.

Urbanismo y espectáculo

La planificación urbanística de Valencia es una fuente constante de debate y de controversia, entre partidos, administraciones, vecinos, colegios profesionales, empresarios, movimientos cívicos... Los proyectos avanzados esta semana afirman de nuevo ese interés por el desarrollo de la ciudad y las distintas visiones. Así lo demuestra, por ejemplo, el hecho de que el Ayuntamiento del PP, en contraste con su política habitual, haya convocado un concurso de asistencia técnica para redactar el planeamiento del sector urbanizable de El Grau. Las divergencias sobre el modelo de ciudad han emergido de las críticas socialistas al PP por la operación urbanística para levantar los rascacielos de Santiago Calatrava, mientras que la propuesta de Jean Nouvel se ofrece al debate tras cosechar elogios como el hecho de configurar una apuesta global sobre la franja litoral y algún reparo sobre la viabilidad de actuaciones concretas.

También se ha pronunciado sobre la sucesión de presentaciones el decano del Colegio de Arquitectos de la Comunidad Valenciana, Fabián Llisterri, que ha reiterado su opinión de que en Valencia "sobran proyectos emblemáticos y arquitectos estrella" y falta "planeamiento serio". Llisterri lamentó la escasez de concursos públicos y criticó que "el intento permanente de dejar al ciudadano con la boca abierta con edificios espectaculares no es un criterio de desarrollo urbano ni de calidad arquitectónica".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de noviembre de 2004

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