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COLUMNA

Camps y Pons

Señor Camps: ¿por qué dice usted que la Eurorregión, promovida por su homólogo, el president de la Generalitat de Catalunya, no nos interesa? ¿Por qué dice que "Valencia no puede formar parte de un proyecto en el que solamente va a ser periferia de un área que tendrá Barcelona como epicentro? Señor conseller González Pons: ¿por qué declara usted que no podemos formar parte de la Eurorregión con el argumento de que la Comunidad valenciana no puede ser "comparsa" de Barcelona? ¿Tan poca cosa somos los valencianos que hemos de sentirnos "comparsas"? Señores Camps y González Pons: su correligionario del PP, el presidente de Baleares, Jaume Matas, ha destacado la importancia de la Eurorregión para la cooperación, entre los territorios que la forman, en sectores como la investigación, el desarrollo tecnológico, el turismo, la protección del patrimonio cultural y, en general, para el progreso económico y social. Y ha decidido que a las Baleares les conviene formar parte del proyecto, sin sentirse comparsa ni periferia de nadie. Y ha asistido a la reunión constituyente sin complejo alguno, sabiéndose igual a los representantes de los demás territorios y exponiendo sus opiniones sobre lo que debe ser y cómo debe funcionar la Eurorregión según su opinión, tan válida como la de Maragall o la de los demás presidentes. Es lo que debería haber hecho usted, señor Camps. ¿Pero cómo no va a interesarle al País Valenciano, a sus ciudadanos, a sus empresarios de manera muy especial, formar parte de esta Eurorregión a la que pertenecemos, de cara al reto que supone la UE? ¿Cómo no va a interesarnos para defender conjuntamente intereses que nos son comunes? ¿"Comparsas" de Barcelona? ¿Miedo a que todo sea una maniobra para resucitar los "països catalans" como apuntaba el conseller Gerardo Camps? ¿Por qué no superan esos complejos pueblerinos y dejan de ponerse al mismo nivel que unos sánchezcarrascosa o sentandreu cualquiera? ¿Por qué se infravaloran? ¿Tan poca estima le merece el cargo de president, que no se ha atrevido a acudir a la convocatoria constituyente de la Eurorregión, pisando fuerte, como ha hecho Baleares? ¡De pena!

burguera@inves.es

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de noviembre de 2004