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Reportaje:

Enseñanza multilingüe con sello europeo

La Escuela Europea de Alicante, con 1.000 alumnos y más de 100 docentes, imparte un programa donde se aprenden cuatro idiomas

A las doce del mediodía, los alumnos empiezan a comer. Su jornada lectiva arranca a las 8.45 y termina a las 16.15, con una pausa para el almuerzo y varios recreos cortos. La Escuela Europea de Alicante, una institución intergubernamental de carácter público, acoge a casi mil alumnos entre los 4 y 17 años de procedencia diversa. Un 33% de los estudiantes matriculados este curso son hijos de eurofuncionarios que trabajan en la Oficina de Armonización del Mercado Interior (OAMI) implantada en Alicante en 1996; para ellos, esta educación es gratuita; el resto de los estudiantes tiene que abonar una tasa anual de 2.200 euros (4.100 para los alumnos de secundaria). En este centro los estudiantes siguen un sistema de aprendizaje europeo que fomenta el conocimiento de los idiomas sin perder de vista las ciencias y las humanidades.

Los que obtengan el título podrán ir a cualquier campus de los países miembros

El objetivo, a medio plazo, es equilibrar al 50% los alumnos procedentes de otros países europeos y los españoles. Las solicitudes de ingreso en lista de espera para este curso superan las 300, aunque en la sección de alemán existen algunas plazas libres.

En el futuro, a partir de julio de 2006, los alumnos que superen con éxito los exámenes y las pruebas obtendrán el título de Bachillerato Europeo que les permitirá cursar estudios universitarios en cualquier campus de los países que integran la Unión. El sistema educativo del centro se basa, según explicó su director, Antonio Pino, en el aprendizaje de las distintas lenguas oficiales, un conocimiento general de ciencias y humanidades con "una dimensión europea privilegiada". La escuela se divide en cuatro secciones lingüísticas: español, inglés, francés y alemán. Durante la educación primaria, en cada sección se prima el conocimiento de una lengua materna y de las matemáticas; se introduce un idioma extranjero y se incorporan las horas europeas, durante las cuales niños de diferentes nacionalidades participan en actividades diversas y estudian otras materias. En secundaria se combina el conocimiento de estos idiomas con otros dos, que se introducen progresivamente de tal forma que "dominen a la perfección la lengua materna y otros tres idiomas, alcanzando un cierto equilibrio entre todos", asegura el director del centro.

Sin embargo, este sistema de aprendizaje requiere "disciplina y seriedad", reconoce Pino, tanto por parte del profesorado como de los alumnos, que acuden, si es necesario, a clases de refuerzo de idiomas. Al final, el estudiante supera unas pruebas de madurez bajo supervisión del profesorado y un tribunal externo que encabeza un docente universitario del país que en ese momento presida estas escuelas. En estos exámenes se tienen en consideración tanto la expresión oral como la escrita y los conocimientos generales. Cuando en julio de 2006 salga la primera promoción de bachilleratos europeos de Alicante, que tendrán "igualdad jurídica para poder estudiar en cualquier universidad", asegura Pino.

Del centenar de personas que integran la plantilla docente, 66 son funcionarios de los estados miembros; los 37 restantes están contratados con carácter provisional (un año) por la dirección de la escuela en Alicante. "Atienden demandas concretas que plantean los grupos", apunta el responsable del centro.

Antonio Pino explica, sobre las fuentes de financiación de la Escuela Europea, que su titularidad es pública de carácter intergubernamental. Las instalaciones actuales las sufragó la comunidad y el suelo lo puso el Ayuntamiento de Alicante, que cedió la parcela en la playa de San Juan; la Generalitat Valenciana costeó las obras de construcción de los aularios, comedor, gimnasio, y auditorio y su dotación. El Ministerio de Educación de cada país miembro aporta el sueldo y los docentes funcionarios, y el resto de gastos en un 60% los costea la UE y el otro 40% se financia con la tasa de escolaridad de los alumnos en régimen privado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 25 de octubre de 2004