OPINIÓN DEL LECTOR
Cartas al director
Opinión de un lector sobre una información publicada por el diario o un hecho noticioso. Dirigidas al director del diario y seleccionadas y editadas por el equipo de opinión

La bolsa de canicas

Retirar aquel viejo armario se convirtió en todo un acontecimiento para mí. En casa, todos recordábamos que dos décadas antes, a modo de castigo por haber roto un cristal con una canica, nuestra madre había arrojado encima del armario la bolsa donde las guardábamos. Poco después subimos al armario, pero con sorpresa descubrimos que ya no estaban. No cabía otra explicación: para nuestra desgracia, las canicas debían haber caído hacia la parte de atrás.

Mientras quitaba puertas y tornillos, mi mente no cesaba de imaginar. Finalmente, me detuve y caminé hasta la ventana. Desde allí podía observar el lugar donde de niño, jugaba con las canicas. Podía verme a mí mismo, marcando un círculo, tratando de acercar una canica a una raya o haciendo un pequeño hoyo. Imaginé que al encontrar la bolsa podría volver a sentirme igual de fascinado que antaño, cuando canicas en mano, trataba de escoger la más especial, para disputar una importante partida.

Tal vez no sepan que las canicas ya se utilizaban en el Antiguo Egipto o en la Roma precristiana. Pensando sobre todo esto he comprendido la importancia que tienen los juegos tradicionales en una época en que creemos que la felicidad de los niños se compra con dinero. Finalmente retiré la última tabla del armario, eché la última mirada, pero allí no estaba nuestra bolsa de canicas.

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