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Un atentado contra islamistas radicales deja 45 muertos en Pakistán

La violencia religiosa entre chiíes y suníes ha causado más de 74 víctimas en una semana

Un doble atentado perpetrado ayer en la ciudad paquistaní de Multán contra una reunión de radicales islámicos suníes causó al menos 45 muertos, lo que eleva a 76 el número de fallecidos por la violencia religiosa en Pakistán en la última semana. El jefe de la policía local, Talat Mahmud Tariq, explicó que se produjeron dos explosiones -una de un coche y otra de una moto, probablemente activadas por control remoto- al finalizar un encuentro que duró toda la noche y que congregó a 3.000 radicales islámicos suníes para conmemorar el primer aniversario del asesinato de Azim Tariq, líder de la organización suní clandestina Milat e Islami. Los asistentes habían empezado a dispersarse y se encontraban en el aparcamiento cuando se produjeron las explosiones, hacia las 4.30 hora local (1.30, hora peninsular española). Según la Policía, la estampida posterior provocó que un centenar de personas resultaran heridas.

La organización Milat e Islami fue incluida el año pasado en la lista de organizaciones prohibidas por las autoridades paquistaníes. Ningún grupo se ha hecho responsable del atentado, pero la policía sospecha que puede haber sido cometido por radicales de la minoría chií, que supone un 20% de los 145 millones de habitantes de Pakistán y ha sido objeto de ataques por parte de extremistas religiosos de la comunidad mayoritaria suní. Tras el atentado de ayer, unas 2.000 personas se manifestaron frente al hospital y gritaron consignas contra los chiíes, a los que calificaron de "infieles".

El atentado tuvo lugar seis días después del ataque suicida contra una mezquita chií en Sialkot, a 180 kilómetros de Islamabad, en la que una bomba mató a 31 personas e hirió a más de 60.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de octubre de 2004