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La oposición y los laboristas arremeten contra Blair

La oposición británica y los laboristas arremetieron ayer contra el Gobierno de Tony Blair tras conocerse el último informe estadounidense sobre las armas de Irak. Varios políticos laboristas que se opusieron a la guerra indicaron que el informe ha demostrado que Sadam Husein "no era ningún tipo de amenaza para el mundo exterior" en marzo de 2003, en palabras de la parlamentaria Alice Mahon. El también laborista Robin Cook, que dimitió como ministro poco antes de la invasión de Irak, coincidió en que ese país "no era una amenaza en el momento de la guerra, como ahora sabemos, pero desde luego que ahora sí que es una amenaza".

El líder de la oposición británica, el conservador Michael Howard, consideró que la invasión de Irak estuvo justificada, si bien indicó que el primer ministro no dijo la verdad sobre los datos proporcionados por los servicios de inteligencia acerca de las supuestas armas de que disponía el régimen de Sadam. Por su parte, el líder del Partido Liberal Demócrata, Charles Kennedy, que siempre se ha opuesto a la invasión, pidió a Blair que haga una declaración urgente ante la Cámara de los Comunes sobre las razones por las que llevó a la guerra a su país "bajo premisas falsas".

El ministro británico de Asuntos Exteriores, Jack Straw, relativizó las conclusiones negativas del informe estadounidense y aseguró que éste presenta por primera vez "nuevas y abundantes pruebas" de que Sadam Husein constituía un "peligro" para la comunidad internacional. El primer ministro británico, que defendió la guerra por la existencia de ese supuesto arsenal, admitió hace meses que Sadam no tenía armas de destrucción masiva en el momento de la invasión, pero achacó esa desinformación a los datos erróneos de los servicios de espionaje.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de octubre de 2004