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CAE LA CÚPULA TERRORISTA

La Guardia Civil cree desmantelada la "reserva estratégica" de armas de ETA

La Guardia Civil asegura que los cinco zulos repletos de armas y explosivos que fueron descubiertos el domingo y ayer durante la operación en la que fue detenido Mikel Antza, jefe de ETA, son "la reserva estratégica de armas y explosivos de la banda", donde se acumulaba el material robado o adquirido para su posterior distribución por otros escondites más accesibles para los comandos. La banda guardaba en esta reserva, cuyo inventario aún no ha concluido, 630 kilos de la dinamita Titadyne robada en Grenoble y Plevìn, 640 kilos de sustancias para fabricar cloratita o amonal, 66.000 balas, 112 granadas, 74 subfusiles... Pero los investigadores están especialmente interesados en los dos ordenadores localizados en la vivienda de Salies-de-Béarn: del de Antza esperan obtener "información estratégica de la banda y un mapa de situación de ETA, mientras que del de Soledad Iparragirre, Anboto, esperan desentrañar "la estructura de los comandos legales y penetrar en el aparato financiero".

ETA tenía cinco 'zulos' con 630 kilos de Titadyne, 640 kilos de sustancias para fabricar explosivos, 112 granadas, 74 subfusiles y más de 66.000 balas

La casa de Saint Pierre d'Irube ocultaba en un sótano una galería de tiro de grandes dimensiones y centenares de pistolas de varias marcas

La vivienda en la que fueron detenidos Mikel Antza y Anboto fue antes la residencia de Iñaki de Rentería; la pareja llevaba en ella un año y medio

Los cinco escondites estaban organizados de forma casi idéntica y, según las fuentes consultadas, ETA estaba convencida de que eran estancos y que el descubrimiento de uno de ellos permitiría seguir funcionando con el resto. Sin embargo, la información acumulada por la Guardia Civil durante los últimos cuatro años y el minucioso seguimiento de varios etarras, especialmente tras las cinco operaciones llevadas a cabo contra el aparato logístico en los meses de febrero y abril, permitieron tejer la red que acabó atrapando a Antza, Anboto y la reserva estratégica.

El armamento estaba distribuido fundamentalmente en cuatro escondites, disimulados con trampillas hidráulicas y que fueron descubiertos gracias a la utilización de equipos de sismología para localizar huecos excavados. Éste es el inventario provisional de los zulos, de los registros de las casas y de las detenciones.

- Saint Pierre d'Irube. La casa registrada, denominada Domaine Harretche, era propiedad de Miguel Ángel (Michel) Negrete Ortega (Barakaldo, Vizcaya, 1953), según fuentes de la investigación, y en su interior se ha encontrado una galería de tiro estrecha y larga, así como centenares de pistolas de varias marcas, explosivos y granadas que aún no han sido inventariadas. El espacio era de unos 80 metros cuadrados (un tercio de la superficie habitable) y se accedía a él a través de una trampilla disimulada en el baño que se abría con un mando a distancia. También hay "archivos documentales en clasificadores".

- Urrugne. Es la vivienda del camionero Pedro María Alcantarilla Mozota (San Sebastián, 1960), detenido en el área de servicio Quintanapalla, de la A-1, en Burgos, y de su mujer, Lourdes Urdanpilleta Iturburu (San Sebastián, 1962). En un escondite de unos 40 metros cuadrados, que se abría con mando a distancia, había 250 kilos de clorato de sodio, 70 kilos de azufre (ambos para fabricar el explosivo cloratita), cuatro kilos de polvo de aluminio (para fabricar amonal o amosal), una cápsula de mercurio (para bombas trampa), 30 granadas Mekar, 31 lanzagranadas, 12 granadas jotake, 2.500 detonadores eléctricos y otras armas embaladas y munición pendiente de recuento. El camionero trabaja para Transportes Manduegi, de Irún.

- Briscous. En la llamada Casa Sagardiena vivían José Ramón Arano Urbiola (Villalba, 1959) y Mirian Incaby (Bayona, 1960) junto a sus tres hijos. En un zulo de unos 25 metros cuadrados se ocultaban 70 granadas Mekar, varias cajas de detonadores (sin cuantificar), 25 cajas de dinamita Titadyne (unos 500 kilos), una decena de temporizadores, "gran cantidad de pistolas, sin inventariar", 15 cajas de cartuchos (de unas 2.000 balas cada una), 50 botes de clorato de sodio (250 kilos en total), 30 fusiles de asalto y unos 50.000 euros en billetes de dólar.

- Ayherre. Se trata de la Casa Chapitalia y de una lonja de la Casa Heguia. Eran propiedad de Xabier Oxarango, que fue detenido junto a su padre (Martín Oxarango), su esposa (Jeanne Dithurbide) y su hermana (Gracie), los tres ya en libertad. El zulo albergaba 31 subfusiles tipo Uzi (réplicas del arma israelí, algunas del modelo de imitación Ero, de fabricación croata), 13 subfusiles MAT, 127 kilos de dinamita Titadyne, 1.320 metros de cordón detonante (asegura la homogeneidad de la explosión), 60 kilos de clorato de sodio y 36.000 cartuchos.

- Hendaya. En una vivienda de la calle Domingoenia, propiedad del ex concejal de Hendaya Robert Arrambide (Hendaya, 1942) y Dina Lichtas (Kiboutz Dalya, Israel, 1947), se encontraron ayer por la tarde 500 detonadores, 3 rollos de cordón detonante, 10 pistolas, documentación sobre explosivos y varios Zutabe.

- Domezain-Berraute. Es la denominada casa Etxeberria, donde residían los detenidos Pierre Serbielle (Marlon, 1955), un conocido cantautor vasco, y su compañera, Maider Harguindeguy (Saints Palais, 1958)

- Salies-de-Béarn. Además de Mikel Antza, Anboto y su hijo, en la casa llamada Soubre, fueron detenidos Didier Arricau Cassiau (Salies-de-Béarn, 1965), su novia, Maryse Lavie (nacida en el mismo pueblo en 1961). En la casa no había ni armas ni explosivos, pero sí cuatro ordenadores (los dos personales de Antza y Anboto). En la casa también había una fotocopiadora industrial, 21.000 euros en metálico y mucho documento en papel aún pendiente de estudio. Precisamente, los dos ordenadores personales de los máximos jefes de ETA están centrando la investigación, ya que las fuentes consultadas de la Guardia Civil no dudan de que ofrecerán un panorama "muy esclarecedor" de la situación de ETA y permitirá "seguir con esta operación o abrir otras nuevas para seguir socavando a la banda". La Guardia Civil y la policía francesa esperan encontrar nuevos escondites en las próximas horas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de octubre de 2004