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Las elecciones municipales de Brasil serán una reválida para Lula en grandes ciudades como São Paulo

Río de Janeiro

El domingo próximo, casi 120 millones de brasileños irán a las urnas para elegir a 5.562 alcaldes y 51.802 concejales en los 26 Estados del país. El voto se realiza en urnas electrónicas que están siendo llevadas en barcas hasta las comunidades indígenas más remotas de la Amazonia. Se lo disputan 27 partidos, pero la atención de estas elecciones, las primeras de la era del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, y celebradas justo a la mitad de su mandato, está concentrada en los dos más importantes: el Partido de los Trabajadores (PT), formación de izquierdas fundada por Lula y que lo llevó al poder, y el Partido Socialista Democrático de Brasil (PSDB) del ex presidente Fernando Henrique Cardoso.

Estas elecciones municipales, que tendrán segunda vuelta en las ciudades de más de 200.000 habitantes donde ninguno de los candidatos alcance el 51% de los votos, están consideradas por los analistas políticos como una prueba para el Gobierno de Lula y podrían condicionar la reelección del presidente. Tal posibilidad depende sobre todo del resultado de la gran São Paulo, que capitaliza 7,8 millones de votos y donde se enfrentan la actual alcaldesa del PT, Marta Suplicy, y el que fuera el contrincante de Lula en las presidenciales, el ex ministro de Sanidad del Gobierno de Cardoso, José Serra.

Estas elecciones son un auténtico reto para el PT, que cuando Lula llegó al poder esperaba conseguir por lo menos doblar el número de ciudades conquistadas. Tan importante es el triunfo en São Paulo, capital económica del país, que el mismo Lula se jugó el tipo y llegó a rozar los límites de la legalidad al ir a inaugurar unas obras solicitando abiertamente el voto para su candidata Suplicy. El presidente se vio luego obligado a pedir perdón a la ciudadanía y a la justicia electoral, que le ha solicitado explicaciones de su acto, considerado antielectoral. Lula envió una respuesta de defensa en la que se acoge al "derecho de expresión" reconocido en la Constitución a todos los ciudadanos.

Empate en São Paulo

En São Paulo, donde los contendientes tendrán que enfrentarse en una segunda vuelta, la lucha por la conquista de cada voto es durísima, pues los sondeos pronostican un empate. Ya hay quien ha considerado simbólicamente las elecciones de esta ciudad como "la tercera vuelta de las presidenciales".

Lo que están revelando estos comicios es que el partido con más peso en la oposición y el único capaz de volver a enfrentarse a Lula en unas elecciones presidenciales es el PSDB, que aparece en los sondeos empatado con el PT en 15 de los grandes centros urbanos del país. El PT lidera las elecciones en 25 ciudades importantes y el PSDB, en 20.

Según un informe interno del PT publicado ayer por el diario O Globo, el partido de Lula afronta problemas en los grandes centros: no sólo podría no crecer en los municipios de más de 150.000 habitantes, sino que es posible incluso que pase de 29 a 25 alcaldes. A pesar de que la popularidad del presidente ha crecido en 11 puntos debido a la buena andadura de su política macroeconómica, el PT tiene la certeza de que va a perder en 10 capitales importantes, lo que comienza a revelar que los ciudadanos confían más en la fuerza personal del presidente que en la capacidad de su partido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de octubre de 2004