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GEOLOGÍA | Análisis mineralógico

Un fragmento del meteorito de Reliegos, 56 años después

Un fragmento del gran meteorito que cayó en la calle principal de Reliegos (provincia de León) el día de los Inocentes de 1947 ha sido estudiado ahora tras haber permanecido 56 años en la colección del Museo Geominero en Madrid. Los habitantes del pueblo pensaron primero que se había estrellado un avión de la base cercana y luego, al ver el objeto redondeado y negro de más de 17 kilogramos de peso, que había caído accidentalmente una bomba, informa el museo. Fue C. Rodríguez Arango, el ingeniero jefe del distrito minero de León, el que lo identificó como meteorito. Éste cortó la roca para su estudio y repartió varios fragmentos entre las principales instituciones que custodiaban colecciones de rocas en la época, depositando un fragmento en el Museo Geominero.

Este meteorito ya se había clasificado como una condrita ordinaria, el tipo de meteoritos que más frecuentemente caen a la Tierra, aunque, por su parecido con las rocas terrestres, no resulta fácil encontrar los fragmentos, como no lo fue dar con los del bólido que, el 4 de enero de este año, surcó el noroeste de la península Ibérica. El estudio de estos fragmentos reveló que pertenecían a un meteorito similar al de Reliegos, que hasta esa fecha (1947), era la última caída confirmada en España.

El estudio de Rafael P. Lozano (Museo Geominero) y Tomás Martín Crespo (Universidad Rey Juan Carlos) del fragmento del meteorito, que pesa 620 gramos, se ha publicado en Meteoritics and Planetary Science.

Como los planetas

Las condritas se formaron al mismo tiempo que los cuerpos planetarios del Sistema Solar, hace 4.600 millones de años, por compactación de unas pequeñas esferas de roca llamadas cóndrulos, que proceden a su vez de la acumulación de otras partículas más pequeñas, explican los científicos. Lo más interesante de este fragmento de Reliegos es un cóndrulo, de apenas un milímetro de diámetro, con características singulares.

"La existencia de un cóndrulo rico en cromo en el meteorito de Reliegos aporta claves para entender los procesos que ha sufrido la materia en los estados iniciales de formación del Sistema Solar" dice Lozano. "Los análisis químicos realizados son muy interesantes porque podrían relacionarse con la evolución de la presión y de la temperatura que sufrió este cóndrulo antes de aglomerarse con otros cóndrulos más comunes, para formar la roca condrítica".

"Una de las mayores paradojas que se encuentran en este cóndrulo es la presencia de plagioclasa y cromita, minerales que tienen puntos de fusión muy diferentes por lo que resulta complicado explicar cómo se han formado en la misma gota de material fundido" dice Martín Crespo. Todo indica que el cóndrulo deriva de una gota de roca fundida que ha viajado en solitario durante mucho tiempo, indican los geólogos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 15 de septiembre de 2004