Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Zapatero decide suprimir la Ley de Acompañamiento a los Presupuestos

El Gobierno quiere acabar con una norma utilizada de "forma abusiva" para modificar otras leyes

El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero está decidido a suprimir la Ley de Medidas Fiscales, Administrativas y de Orden Social, más conocida como Ley de Acompañamiento a los Presupuestos. La propuesta del Ejecutivo socialista, que fue planteada en el Consejo de Ministros del viernes, deberá someterse a la aprobación del Parlamento. Precisamente, el grupo socialista había presentado recurso de inconstitucionalidad contra el uso de la citada ley por los Gobiernos del PP al considerar que se utilizaba de "forma abusiva" para modificar otras leyes sin relación con las cuentas públicas y sin que éstas tengan un debate específico.

Zapatero ya planteó la supresión de la Ley de Acompañamiento a los Presupuestos al poco de asumir la presidencia del Gobierno, según fuentes socialistas. Y el viernes, el presidente llevó la propuesta a la reunión del Consejo de Ministros, dedicado en gran parte a ajustar los Presupuestos de 2004 que debe aprobar el día 24 para su posterior envío al Congreso de los Diputados. La posibilidad de la medida, cuya realización es considerada por Zapatero como "un éxito político", había sido adelantada por la vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega, en la Comisión de Subsecretarios antes de vacaciones, según esas fuentes.

Son los primeros Presupuestos del Gobierno de Zapatero y, con esta medida, quiere dar ejemplo de coherencia y evitar las prácticas por el uso de la Ley de Acompañamiento de las que ha criticado al PP. Una ley que, precisamente, fue creada en la anterior etapa socialista en respuesta a una sentencia del Tribunal Constitucional de 1992 que trataba de que no se usaran los Presupuestos para modificar otras leyes sin guardar "relación directa" con las cuentas públicas.

Los socialistas se han quejado reiteradamente del "uso abusivo" de esa ley para modificar otras que "poco o nada" tenían que ver con los Presupuestos. Desde 1998 han interpuesto recursos de inconstitucionalidad a la ley. Según sus denuncias, la utilización de la ley desvirtuaba el espíritu de la letra de la sentencia del Constitucional y evitaba el diálogo parlamentario. Los actuales ministros de Trabajo, Jesús Caldera, y de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, encargados de presentar los recursos, hablaron de "selva de leyes" y "uso fraudulento".

La Ley de Acompañamiento se tramita en el Congreso al mismo tiempo que los Presupuestos. Posteriormente, pasa al Senado, lugar que el PP ha utilizado para incorporar un sinfín de enmiendas , muchas de ellas no relacionadas con los Presupuestos (el último año incorporó 179 enmiendas en la Cámara Alta). Finalmente debe ser aprobada antes de que finalice el año. Es decir, el trámite dura tres meses y, en el caso de las enmiendas del Senado, apenas dos semanas. Las quejas socialistas se centran, además del uso abusivo, en la práctica ausencia de debate parlamentario para discutir los cambios que se plantean en algunas leyes, que a su juicio necesitaban una discusión específica. Una crítica compartida por IU, que esta semana, en la reunión para negociar los presupuestos, pidió al PSOE que no hiciera el mismo uso que el PP de esta ley.

Precisamente, según las fuentes consultadas, el actual Gobierno se plantea crear una especie de ley escoba en la que se puedan introducir modificaciones a diferentes leyes y que se podían aprobar todas juntas; pero, a diferencia de la Ley de Acompañamiento, realizarlas mediante los trámites parlamantarios normales y "sin urgencias ni sorpresas de última hora".

La propuesta de supresión, que sería remitida al Congreso junto con la Ley de los Presupuestos de 2004, necesita el apoyo de la mayoría parlamentaria. En cualquier caso, obliga a que muchas modificaciones legales que ya estaban pensadas para incorporar este año a la Ley de Acompañamiento tengan ahora que buscar otro camino. Asimismo, puede suponer que algunos grupos parlamentarios tengan que reajustar posibles peticiones. Durante los últimos años, los aliados del PP también han incorporado algunas de sus exigencias. Al contrario, también han sufrido en carne propia los cambios de última hora en el Senado.

La decisión puede generar una reacción en cadena en las comunidades autónomas, donde todos los Gobiernos regionales también cuentan con sus propias leyes de acompañamiento, que han sido utilizadas igualmente para introducir cambios en otras leyes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de septiembre de 2004