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Mas intenta apaciguar el debate sobre la Constitución europea en CDC

El secretario general convergente se mantiene neutral entre el y el no

El arranque del debate en el seno de Convergència Democràtica (CDC) sobre la posición a adoptar en el referéndum sobre la Constitución europea ha provocado la alarma en la cúpula del partido. El secretario general, Artur Mas, se vio obligado ayer a pedir públicamente a sus afiliados que no conviertan esta discusión "en una lucha" y que no se dediquen a descalificar la posición contraria y a quienes la defiendan, como hizo el miércoles el ex senador y ex consejero en uno de los gobiernos de Jordi Pujol, Narcís Oliveres.

Oliveres arremetió contra el secretario general de CiU y líder de Unió Democràtica, Josep Antoni Duran Lleida, de quien dijo que no tiene otro objetivo político que su promoción personal. Y afirmó que quienes asimilan toda oposición al proyecto de la Constitución europea con la de los ultras de Le Pen, como hizo días atrás el eurodiputado de CiU, Ignasi Guardans, "tienen poca talla ética y política", además de "carecer de argumentos".

Duran Lleida se ha proclamado rotundo partidario del en el referéndum de la Constitución europea, aunque anteayer confesó en una conferencia de prensa que va a tener "dificultades" para que su partido acepte esta posición. Las juventudes de Unió se han pronunciado ya en por el no. Sin embargo, la ponencia elaborada por la dirección para el próximo congreso de Unió, previsto para el 16 de octubre, preconiza el .

La situación es compleja. Podría suceder que el congreso de Unió asumiera la posición de Duran en favor de la Constitución europea y, en cambio, en el congreso extraordinario que Convergència celebrará para debatir este asunto triunfara el no. Jordi Puigneró, el portavoz de la plataforma Euroconvergentes por el No, que aglutina a los militantes del partido que rechazan el proyecto de Tratado Constitucional, aseguró el miércoles que su posición es compartida por el 80% de los afiliados. Y se mostró convencido de que el no será mayoritario en Convergència.

Artur Mas se esforzó ayer en apaciguar el debate y aseguró que "puede ser tan europeísta estar a favor del como a favor del no" y por tanto no se puede comparar a los partidarios del no con las posiciones de Le Pen y otros antieuropeístas "que votarán marginalmente contra esta Constitución".

Pero si Duran Lleida se ha declarado abiertamente partidario del y trabaja para que Unió adopte su criterio, Artur Mas afirmó ayer que no va a decantarse entre los partidarios del y los del no en Convergència para no "desvirtuar" el debate y garantizó la "neutralidad" de la dirección.

Tampoco el máximo líder de Convergència, Jordi Pujol, se ha definido hasta ahora sobre la posición a tomar en el referéndum sobre la Constitución europea. Mientras tanto, la neutralidad de Mas y la indefinición de Pujol, las divergencias entre Guardans y Oliveres, o entre Duran y las juventudes de Unió son observadas con mucha atención por los demás partidos catalanes. El portavoz de Esquerra Republicana en el Parlament, Josep Huguet, afirmó que este desconcierto entre el nacionalismo moderado se debe a que "ha caído uno de sus mitos, el de que Cataluña podría conseguir en Europa lo que no consiguiera en el Estado español". Se ha demostrado que no es así, afirmó. "Si el Estado no te reconoce, Europa tampoco", sentenció.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de septiembre de 2004