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El gran ayatolá Sistani regresa a Irak y llama a los chiíes a marchar sobre Nayaf

La policía iraquí abre fuego contra manifestantes que se dirigían hacia la ciudad santa

Después de recibir cuidados médicos en Londres durante tres semanas, el gran ayatolá Alí al Sistani, la máxima autoridad de los musulmanes chiíes de Irak, regresó ayer a su país para lanzar un llamamiento en defensa de Nayaf. Al Sistani, de 73 años, viajó ayer desde Kuwait a Basora, la segunda ciudad iraquí, donde convocó a "todos los creyentes" a reunirse con él en la ciudad santa chií para poner fin al enfrentamiento entre las tropas de EE UU y el Ejército del Mahdi, del clérigo chií Múqtada al Sáder. Estas milicias radicales decretaron un alto el fuego en honor a Al Sistani.

El gran ayatolá llegó a Basora en una caravana de vehículos escoltado desde la frontera de Kuwait por la policía de fronteras. Los agentes protegían anoche su residencia en la capital del sur de Irak. Al Sistani, que viajó el pasado día 5 a Londres para ser tratado de una grave afección cardiaca, ha regresado al país en contra de los consejos de los médicos británicos.

Varios colaboradores del líder religioso chií aseguraron que Al Sistani quiere presentar hoy en Nayaf un plan, cuyo contenido no fue desvelado, para la retirada de las milicias de Múqtada al Sáder que ocupan los lugares santos de Nayaf. Un responsable chií citado por la agencia France Presse aseguró que la propuesta consta de tres fases: en primer lugar, la salida de todas las fuerzas extranjeras, seguida después de la eliminación de todas las armas en la ciudad santa y, por último, la reinstauración de la legalidad. En definitiva, el plan de Al Sistani supondría la retirada del Ejército del Mahdi del centro de Nayaf, que pasaría a estar bajo el control exclusivo de la policía iraquí.

Vestido con túnica y turbante negros, con profundas ojeras y una poblada barba blanca, Al Sistani no hizo ninguna declaración en persona ante la multitud que le recibió con júbilo ayer en Basora. Uno de sus portavoces, Hayder al Safi, leyó en su nombre un lacónico comunicado: "Pedimos a todos los creyentes que vengan voluntariamente con nosotros hasta Nayaf. He regresado por el bien de Nayaf y voy a permanecer en Nayaf hasta que la crisis termine".

Sobre el terreno, las fuerzas militares de EE UU profundizaron ayer su cerco en torno al mausoleo del imán Alí, donde los radicales chiíes se atrincheran desde hace tres semanas. Los soldados norteamericanos rompieron las línea defensiva en dos puntos y se aproximaron hasta unos 300 metros de las milicias de Múqtada al Sáder.

Unidades del 7º Regimiento de Caballería apoyadas por carros de combate cruzaron la carretera que separa la ciudad nueva del casco antiguo de Nayaf. Después de superar la resistencia de las milicias chiíes, se apoderaron de un bloque de edificios desde donde se controla uno de los principales accesos al corazón de la ciudad santa. Por la noche, un avión de ataque a tierra AC-130 disparó contra posiciones de los rebeldes y, de madrugada, se produjeron ataques con artillería.

Mohamed Musawui, estrecho colaborador de Al Sistani, advirtió a las tropas de EE UU de que no interfieran en Nayaf: "Nosotros siempre hemos dicho que los norteamericanos deben situarse lejos de los santos lugares; no deben inmiscuirse en este problema".

Algunos grupos de milicianos parecían haberse replegado anoche con sus armas hasta el interior del santuario del imán Alí, a pesar de que se habían comprometido a no introducir armas en el mausoleo. El Ejército de EE UU dijo que había observado mediante las cámaras de un avión Predator pilotado a distancia que los seguidores de Al Sáder transportaban cajas similares a las de munición.

El llamamiento de Al Sistani a una marcha multitudinaria de los chiíes sobre Nayaf, se produce en medio de la creciente influencia de Al Sáder entre la comunidad chií de Irak. "Los norteamericanos han asediado el santuario durante muchos días y los partidarios de Al Sáder han resistido con decisión el cerco. La marcha puede servir para que ambas partes salven la cara. Esta marcha puede hacer historia", dijo ayer a la agencia Reuters el clérigo chií Mohamed Bahr al Ulum. Al Sáder también ha llamado a los chiíes a concentrarse hoy en Nayaf.

Dos muertos

La policía iraquí disparó ayer contra grupos de personas que se dirigían hacia Nayaf desde el oeste. Testigos de los hechos aseguraron que se habían producido dos muertos entre los manifestantes. La policía no quiso precisar si las víctimas eran seguidores de Al Sáder o de Al Sistani.

Mientras, un grupo radical vinculado a los milicianos de Nayaf anunció ayer el secuestro de un cuñado del ministro iraquí de Defensa, Hazem Shalan, uno de los más firmes defensores de una solución militar del conflicto, informa la agencia Efe. Los secuestradores, que se identificaron como las Brigadas de la Ira Islámica, un grupo hasta ahora desconocido, enviaron una cinta de vídeo a la cadena de televisión Al Yazira, en la que condicionaron la seguridad del rehén a que se levante el cerco de EE UU a la ciudad santa.

En otros incidentes armados ocurridos ayer en Irak, cuatro personas murieron y otras siete resultaron heridas en ataques aéreos y terrestres lanzados por EE UU en Faluya, al oeste de Bagdad. En Kufa, a 10 kilómetros al norte de Nayaf, tres personas murieron tiroteadas, según fuentes hospitalarias.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 26 de agosto de 2004