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LAS CONSECUENCIAS DEL 11-M | La comisión parlamentaria

Alonso: "Desde el 11-M todas las pistas llevan al terrorismo islamista y no a ETA"

El ministro del Interior, José Antonio Alonso, llegó ayer a la comisión del 11-M con un paquete de medidas para combatir el terrorismo internacional y un escudo: el de las investigaciones policiales y judiciales. Hubo felicitaciones a la labor policial y muchas preguntas ante las que se parapetó en el secreto del sumario ("el juez es el titular y el dueño y titular exclusivo de la investigación") y en la discreción debida a las investigaciones policiales ("para no estropearlas"). El ministro rehusó hablar de imprevisión política en los atentados de Madrid, pero quiso destacar que "desde el día 11 todos los indicios apuntan al terrorismo islámico y ninguno a ETA" y que no hay constancia "de la vinculación entre la banda terrorista y las redes islamistas".

Hasta tres veces repitió Alonso que en ningún momento se habían encontrado indicios de que ETA estuviera detrás de la matanza. Insistentemente, el diputado del PP Manuel Atencia le interrogó sobre la autoría intelectual de los atentados y pidió que no se cerrara la investigación hasta que se conociesen todos los extremos referentes al 11-M. Alonso contestó: "Las investigaciones no admiten conjeturas e insidias sino que tienen como objetivo la búsqueda de la verdad material y se basan en hechos precisos, y éstos llevan al terrorismo islamista". E instó al diputado a revelar en ese instante algún otro dato adicional que fuera en otro sentido.

El PP reprochó a Alonso que al anterior Ejecutivo se le exigiera la máxima transparencia y celeridad, y que el Gobierno del PSOE no se aplicase a sí mismo ese criterio, en referencia al segundo vehículo encontrado en Alcalá. "Mire, yo informo de lo que puedo informar y cuando puedo informar. El juez no se ha quejado, es más, unos días después de recibir el informe dictó un auto en el que alababa la profesionalidad policial, una opinión que yo comparto totalmente. No voy a consentir que se ponga en duda esa profesionalidad", aseguró.

Imprevisión política

Alonso también fue interrogado sobre si creía que antes del 11-M había existido imprevisión política. El ministro aseguró que no le correspondía a él juzgar la actuación del ex ministro Ángel Acebes después de la masacre -"ése es su trabajo no el mío"- y rehusó hablar de imprevisión política: "Cuando yo hablé de imprevisión, no me refería a los atentados sino del estado general de la lucha contra el terrorismo islámico, que había que mejorar los medios. Ahora no voy a decir nada, a la vista de que uno corre el riesgo de ser malinterpretado". Horas antes, el portavoz del Grupo Parlamentario socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, insistía en no achacar los atentados a la imprevisión política: "Sería un disparate", indicó.

Y llegó el momento de hablar de los confidentes. Alonso zanjó el tema siempre haciendo referencia a los informes policiales y a los autos judiciales en los que "se indica que no se sabía que ningún confidente avisara de ninguna actividad relacionada con los atentados a la Guardia Civil o a la policía antes del 11 de marzo". Sin embargo, el ministro tomó nota de una propuesta de Izquierda Unida para regular la relación de las fuerzas de seguridad con los confidentes. "No es mala idea. Lo tendremos en cuenta", dijo.

El ministro desgranó las medidas en las que se empeñará su departamento. Alonso puso especial énfasis en las 40 operaciones abiertas contra el terrorismo islamista y en una reforma legal sobre control de explosivos, que permitirá controlar "cada cartucho" que exista en los depósitos y minas, "que irá acompañada de una reforma penal para castigar a quienes incumplan estas medidas de control". También puso el acento en el control de los sistemas financieros de las redes terroristas y la coordinación internacional "para luchar contra esta amenaza global, especialmente con Marruecos, los países del Magreb, la UE", e incluso EE UU.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 30 de julio de 2004