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36º CONGRESO DEL PSOE

Zapatero consigue el apoyo unánime del partido como reconocimiento a las victorias electorales

Los secretarios territoriales ultimaban anoche las conversaciones para elegir a los miembros de la nueva ejecutiva

El congreso del PSOE se rindió ayer ante su secretario general, José Luis Rodríguez Zapatero. El líder elegido con apenas 9 votos de ventaja hace cuatro años consiguió ayer más del 95% de las papeletas, un respaldo insólito en la historia moderna del partido. El congreso refleja lo sucedido desde la asamblea de 2000. El PSOE sacó ventaja al PP en las municipales y le ganó las generales del 14 de marzo. La única polémica de ayer, y en tono muy moderado, se produjo en torno a los límites para la reforma de los estatutos de autonomía, que los catalanes intentaron suavizar, renunciando a su planteamiento en aras de la unidad. De madrugada, Zapatero cerró la ejecutiva, con la inclusión de Rodríguez Ibarra y Montilla, que se vota hoy.

A las siete de la tarde en punto sonó en el Palacio de Congresos del Parque Ferial Juan Carlos I de Madrid una ovación cerrada, con todos los delegados del congreso de los socialistas puestos en pie. Los aplausos rubricaban el resultado de la votación para elegir secretario general. José Luis Rodríguez Zapatero consiguió el 95,81% de los votos emitidos, que fueron 891 de los 932 delegados con derecho a voto. Hubo 39 votos en blanco y 21 nulos. El presidente del congreso, Patxi López, leyó con cierta solemnidad el resultado.

El líder socialista consigue este resultado inédito en la historia reciente del PSOE tres años y 11 meses después de que fuera elegido en el mismo marco por el 41,69% de los votos, que sumaron 414, nueve más que los que cosechó su adversario inmediato, José Bono, y ya muy lejos de las otras dos aspirantes, Rosa Díez y Matilde Fernández, que también pugnaron por hacerse con el poder del PSOE. En el trigésimotercer congreso, en marzo de 1994, Felipe González, logró su última reelección con el 89,37% de los votos a favor y ninguno en contra. Sólo en 1981 González logró un 100% de los sufragios.

Rodríguez Zapatero afrontó este resultado con una tímida sonrisa agradeciendo con el gesto el aplauso y el voto pero sin una sola palabra. Según las normas del PSOE, los discursos quedan para hoy, domingo, en la clausura del congreso cuando Zapatero se presente en una lista con los miembros de la ejecutiva federal con los que quiere contar y junto a ellos se someterá al voto de los delegados.

"El del aplauso"

Aunque este congreso tiene visos de que pasará a la historia de los socialistas por ser "el del aplauso", según señalaba un veterano dirigente, las cosas se enredaron durante toda la tarde por la duda de si en la ejecutiva federal estaría o no el primer secretario del PSC, José Montilla.

A las diez de la noche los líderes territoriales que habían estado con el líder del PSOE aseguraron que tanto Juan Carlos Rodríguez Ibarra como José Montilla formaban parte de la ejecutiva. Horas antes, Manuel Chaves, que hoy será reelegido presidente del PSOE, había hablado con varios dirigentes territoriales para que comprendieran la necesidad política de que el PSC estuviera representado en la ejecutiva federal en la persona de su primer secretario. Juan Carlos Rodríguez Ibarra, por su parte, había hecho lo mismo.

Lo cierto es que los barones territoriales que se oponían aseguraban que tenían todo el respeto y reconocimiento hacia Montilla pero que ellos tenían que defender también su presencia en el máximo órgano de dirección del PSOE. Todo apuntaba, no obstante, a que, al final, y cuando hoy cumpla el plazo para presentar la candidatura tanto Montilla como Rodríguez Ibarra formarán parte del máximo órgano de dirección del PSOE.

Y según este esquema, el comité territorial será el órgano que reúna a todos los barones y será el vasco Patxi López quien actúe de coordinador de esa nueva instancia de poder de los socialistas.La ejecutiva del PSOE redactará un reglamento para definir los poderes del consejo territorial y se baraja la posibilidad de que sus decisiones sean vinculantes para la propia ejecutiva cuando se trate de asuntos que afecten a más de una federación. Se trataría de que el consejo territorial fuera una suerte de senado.

Pero nadie se atrevía a dar una lista completa hasta que no terminaran las dos rondas de conversaciones, ya que tras la primera reunión con Zapatero los barones debían hablar con sus propias delegaciones y volver con la posición de sus delegados. Algunos dirigentes como la secretaria general de Cantabria, Dolores Gorostiaga, transmitió a Zapatero que por su delegación tenía las manos libres para elegir a las personas que considerara oportunas para llevar adelante el proyecto político que hoy expondrá ante los delegados. Ésta y otros secretarios regionales transmitieron que "fiel a sí mismo" vieron a Zapatero absolutamente tranquilo.

A la espera de que terminara el plazo a las nueve de la mañana de hoy, los nombres seguros para la ejecutiva eran los de José Blanco, Alfonso Perales, Álvaro Cuesta, Trinidad Jiménez, Carme Chacón, Francina Armengol, Jesús Caldera, Consuelo Rumí, Leire Pajín, Diego López Garrido, Gloria Rivero, Eva Almunia, Soraya Rodríguez y Nuria Espí.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de julio de 2004