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Las empresas ganaron un 27,2% menos hasta marzo por la caída de las plusvalías

El Banco de España cree que hay "síntomas de recuperación de la actividad" industrial

El resultado neto de las empresas no financieras disminuyó el 27,2% en el primer trimestre de 2004 sobre el mismo periodo de 2003, según los datos de la Central de Balances difundidos ayer por el Banco de España. Este organismo explica que el descenso de los beneficios se debió a la negativa evolución de las plusvalías e ingresos extraordinarios (cayeron el 67,5%). Sin esas salvedades, el resultado ordinario neto aumentó el 17,4%. El Banco de España concluye que las empresas registraron "síntomas de recuperación de la actividad que se espera se vayan consolidando en trimestres venideros".

El Banco de España afirma que las empresas españolas "han mantenido en los primeros meses de 2004 una evolución similar a la que registraron en el pasado ejercicio, con síntomas de recuperación de la actividad que se espera se vayan consolidando en los trimestres venideros". Para este organismo, es relevante que se sigan obteniendo "altas rentabilidades" fundamentalmente "por la moderada evolución de los gastos de personal y, una vez más, por la positiva evolución de los gastos financieros".

Pero no todo es positivo en el horizonte. El Banco de España advierte de que "persisten incertidumbres en las expectativas de crecimiento de la zona euro" y que no acaba de confirmarse la recuperación de Estados Unidos, Japón y América Latina, "lo que resta dinamismo a algunos sectores, principalmente a la industria". También añade que en abril y mayo la subida del petróleo "puede generar presiones inflacionistas y afectar negativamente a las expectativas de los negocios".

Situación favorable

Con todo, el organismo supervisor concluye que "las empresas españolas están en una situación favorable para prolongar el dinamismo de su actividad incrementando la inversión y el empleo y mantener las rentabilidades alcanzadas".

El resultado del trimestre se ha visto afectado por dos hechos extraordinarios y contrapuestos. Por un lado, se ha producido una fuerte disminución de los ingresos por plusvalías por ventas de acciones que no ha sido compensada por la evolución de las minusvalías y dotaciones netas a provisiones: estas han disminuido respecto a 2003, cuando se realizaron para cubrir las pérdidas potenciales por las inversiones en Latinoamérica y las filiales que desarrollaban las UMTS.

La Central de Balances muestra que las empresas tuvieron en los tres primeros meses de este año una evolución similar al último trimestre del 2003, con un aumento del valor añadido bruto (VAB) -que representa los recursos generados por la industria- del 4,9%, tasa que se eleva al 6,2% si se corrige el sesgo que introducen las empresas de refino, debido a las oscilaciones del precio del crudo. El informe indica que esa evolución se basó, en gran medida, en la fortaleza del comercio, lo que confirma, según el Banco de España, la importante contribución del consumo privado al crecimiento del PIB.

El valor añadido bruto de los transportes y las comunicaciones también subió, el 5,9%, mientras que cayó en el sector energético, el 1,3%, por la evolución de las empresas de refino, pues sin ellas, hubo un aumento del 3,4%.

El Banco de España reseña el "moderado incremento" del valor añadido en la industria, del 1,4%, a pesar de los indicios de recuperación de la inversión en bienes de equipo, y lo explica, entre otros motivos, por el escaso crecimiento de las exportaciones, derivado de la débil demanda interna en la UE.

El empleo cayó el 0,6%, aunque esa tasa estuvo "fuertemente condicionada" por un proceso de ajuste de plantilla en una gran empresa de telecomunicaciones, (Telefónica) ya que, si se excluyera esa empresa, el empleo habría crecido el 0,4%. Ese porcentaje es más acorde con la actividad en las 690 empresas analizadas, dice el documento y recuerda que el estudio está prácticamente limitado a grandes compañías, industriales y de sectores en reestructuración, por lo que son poco intensivas en creación de empleo.

Por otra parte, el Banco de España resolvió el año pasado 20 expedientes sancionadores contra entidades de crédito supervisadas y 42 contra los administradores o directivos de las mismas, lo que hace un total de 62 expedientes, cifra muy similar a los 60 que resolvió en 2002. La entidad abrió el año pasado 24 expedientes a entidades y otros 56 a directivos que aún no han sido resueltos, según la Memoria de Supervisión Bancaria en España de 2003, publicada ayer.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de julio de 2004