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OPINIÓN DEL LECTOR

Doble rasero

El 14 de junio de 2004 he comprobado cómo el servicio de estacionamiento regulado del Ayuntamiento de Madrid tiene un doble rasero.

A las 9.30, aproximadamente, mi vehículo ha sido multado, conformemente a la ley, por estacionamiento indebido en la calle de la Academia, de Madrid, al no adquirir el tique que autoriza el estacionamiento en "plaza verde". Nada que objetar.

Sin embargo, unos minutos después de las 15.00 del mismo día lunes 14 de junio, me ha ocurrido lo que imagino debe ocurrirle a cientos de madrileños cada día.

Habiendo estacionado en el paseo de Eduardo Dato, entre la calle de Fortuny y el paseo de la Castellana, justo delante del parquímetro numerado con el indicador 040, resulta que este parquímetro, después de introducir los 1,60 euros que debieran dar lugar a la expedición del tique correspondiente, ha quedado bloqueado sin expedir tique alguno y, lo que es más grave, sin responder al pulsado en el botón de devolución/anulación de la transacción.

Es decir, que este utensilio tecnológico no sólo ha quedado inservible para su tarea, sino que ha rehusado devolverme el importe de una operación mercantil para la cual ha sido diseñado y de la cual no ha sido capaz de expedirme el justo justificante, valga la redundancia.

Como ingeniero técnico de telecomunicación, buen conocedor de las limitaciones de la técnica, soy consciente de que una máquina puede quedar fuera de servicio por quedar atascado el alimentador de papel, quedarse sin papel o cualquier otra incidencia técnica.

Pero, como ciudadano, no comprendo que una incidencia de este tipo en un horario digamos laborable-diurno en pleno centro de la capital no sea atendida en el plazo de 60 minutos, y quizá lo más incomprensible es haber comprobado la falta absoluta de presencia de controladores del SER durante un periodo que llegó a superar los 60 minutos. Agradecería, por tanto, a este Ayuntamiento tuviera a bien reintegrarme los 1,60 euros abonados sin contraprestación alguna, lo que sin duda aliviará la carga financiera que me supone el pagar la sanción.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 18 de junio de 2004