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Reportaje:

Premio a la excelencia urbana de Navalcarnero

La Reina entrega el galardón Europa Nostra a la villa madrileña por la remodelación de su plaza Mayor

La plaza Mayor de la villa de Navalcarnero, 30 kilómetros al este de Madrid, y la recuperación de la imagen histórica de esta localidad del occidente de la Comunidad madrileña recibió ayer de manos de la reina Sofía el premio internacional de la Fundación Europa Nostra, que le fue concedido por la ejemplaridad de su remodelación en 2001. El acto se celebró en el Palacio Real de El Pardo y recogió el galardón Baltasar Santos, alcalde de Navalcarnero, que emprende ahora su tercer mandato con 10 de los 17 concejales de este municipio de gran belleza, con una población de unos 17.000 habitantes.

Asimismo, recibieron el galardón urbanístico otorgado por un amplio jurado internacional la peatonalización de la calle de Las Huertas, en el barrio madrileño de Las Letras, y la remodelación del parque de El Capricho, en el área nororiental de la ciudad, en la denominada la Alameda de Osuna.

La siguiente remodelación integrará en una red subterránea las numerosas cavas vinateras de la villa real

La plaza Mayor de Navalcarnero exhibe, entre otros merecimientos, 10 tonalidades cromáticas distintas en el ornato de las viviendas de dos plantas que forman su amplio perímetro poligonal, irregular y parcialmente porticado con columnas de piedra en la base y de madera en las plantas principales. La originalidad de su cuidada restauración reside en el rescate de aquellos colores históricos, entre los que figuran el azul, el teja, cuatro variedades del crema y hasta una fachada serigrafiada en amarillo y rojo; todos ellos habían quedado ocultos bajo un enlucimiento encalado que uniformó, durante dos siglos, la bella plaza, que hace honor en su denominación a la ciudad de Segovia, cuyo acueducto figura en su escudo heráldico y a la que Navalcarnero estuvo vinculada desde su fundación, en 1499, hasta el año de 1627. En ese año, el pueblo compró de sus dineros a Segovia su libertad, por la cifra de 15.000 ducados de oro y pasó a ser villa de realengo. Así lo explica Juan Luis Blanco, historiador del arte, que asesora al Consistorio en estas lides. La proyección nacional de Navalcarnero data del 7 de octubre del año 1649, en que fue escenario de fastos taurinos celebrados en la plaza ahora premiada, con motivo de la boda del rey Felipe IV con su sobrina, Mariana de Austria. Por aquella razón Navalcarnero recibiría en 1651 su condición de Villa Real por cédula regia.

La plaza premiada está enclavada en la intersección de los caminos que comunicaban la villa con Madrid y con Extremadura, sobre sus ejes este-oeste y norte-sur, respectivamente. Muestra la particularidad de su rara estructura poligonal abierta en una esquina a la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, de estilo mudéjar toledano, con sus chapiteles empizarrados; actualmente prosigue en fase de restauración, que afecta a su ábside y a su ala norte.

De igual modo, tres de sus cinco lados porticados lo son con columnas pétreas de orden toscano. Las columnas carecen de capiteles, ya que se encastran en entablementos de madera rojiza que las engatillan, en el más sobrio estilo castellano del Siglo de Oro.

El galardón otorgado hace tres años encuentra hoy su especial engarce en la segunda fase de la remodelación de la plaza de Segovia, que dirige la arquitecto Mercedes Álvarez García con una inversión presupuestada en 339.324,87 euros. La actuación incluye el horadamiento completo de una cueva situada cinco metros por debajo del edificio del Ayuntamiento, que va a ser ampliada hasta conectarla con algunas de las otras las cinco grandes grutas que surcan el subsuelo de la plaza.

Esta actuación se inserta dentro de un plan más amplio que consiste en poner en valor la estructura de lagares subterráneos que recorre Navalcarnero, con varios centenares de cuevas dedicadas a lo largo de la historia a la conservación de los ricos caldos que las viñas de la comarca producen.

Navalcarnero cuenta entre sus atractivos turísticos con un Museo del Vino. Por el momento y salvo algunas fechas veraniegas, la plaza de Segovia de Navalcarnero sigue acogiendo automóviles en su bello empedrado a base de cantos rodados entre hiladas de adoquines. "La situación continuará hasta finales de verano, en que culmina la construcción de un estacionamiento junto al teatro", dice una fuente municipal. Junto al edificio consistorial va a ser rehabilitada al completo una ermita que contiene pinturas de gran valor datadas al comienzo del XVIII.

Las Huertas y El Capricho

Los premios fueron anunciados por el príncipe consorte de Dinamarca, como presidente de Europa Nostra, en un acto en el que estuvieron como invitados Nikolaus van der Pas, director general de Cultura y Educación de la Comisión Europea. Otro de los galardones del jurado internacional de la Fundación Europa Nostra premia la actuación urbanística para la peatonalización de la calle de Las Huertas en 2001. El fallo obedece al realce cultural y ornamental adquirido así por el barrio de Las Letras, que conecta en el paseo del Prado con la denominada Puerta del Ángel, entre la plaza de Santa Ana y Atocha. Su enlosado de granito ha recibido inscripciones de frases y poemas de algunos de sus egregios moradores históricos, como Miguel de Cervantes, Lope de Vega o Francisco de Quevedo y Villegas.

La peatonalización de la calle zanjó, siquiera parcialmente, algunos de los problemas que esta zona de copas, favorita de la juventud madrileña, presentaba. Su conexión axial del área del Museo del Prado con el Palacio Real confiere especial alcance a esta actuación.

En cuanto al parque de El Capricho, galardonado en 2003, que alojó entre otros ilustres moradores a Napoleón Bonaparte en una visita a uña de caballo realizada en 1808, fue rehabilitado intensivamente en una cuidada actuación que abarcó a su magnífica jardinería. La rehabilitación afectó además a numerosas construcciones y divertimentos propios del siglo XVIII que jalonan sus praderas, entre otras, una plaza de exedras egipcias, una rotonda columnada griega, un fortín con foso, casas de juego y de brujas, de la época en que perteneciera al ducado de Osuna.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de junio de 2004

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