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CRISIS ENERGÉTICA

Argelia propone eliminar de forma temporal las cuotas por países

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) planea dar luz verde a un aumento de la producción de crudo para frenar la escalada de precios que amenaza la estabilidad de la economía mundial. El aumento de producción, que será examinado hoy, podría ser el más importante en 15 años y llegaría a 2,5 millones de barriles diarios, lo que situaría la producción en 26 millones de barriles. Los países de la organización barajan también la posibilidad de eliminar el sistema de cuotas vigente. Ayer, con el precio del barril ligeramente a la baja, los ministros de Economía de la UE se comprometieron a aguantar el tirón y no reducir los impuestos de los carburantes.

Beirut

Argelia disparó ayer a la línea de flotación de la OPEP al proponer la eliminación temporal de las cuotas de producción. La idea tiene sentido, ya que esas cuotas no se han respetado a rajatabla ni convencen a los propios miembros del cartel. Aun así, las cuotas son un referente en vigor desde 1983, que refleja la producción de una organización que extrae el 40% del crudo mundial.

El sistema pretende asignar una cuota a cada miembro del cartel según su capacidad de producción, y con ello la OPEP intenta mantener el equilibrio entre la oferta y la demanda y, sobre todo, que no haya un desplome de los precios en periodos de bajo consumo, como fue el de la crisis de 1998-1999.

En tiempos como el actual, donde de lo que se habla es de que hace falta producir más, el sistema de cuotas no se corresponde con la capacidad máxima de cada país, por lo que si los miembros se lo saltan para hacer frente al aumento de la demanda, nadie se molesta. Todos están por la misma labor.

'Vacas gordas'

Es decir, que si hoy la OPEP decidiese suprimir sus cuotas temporalmente, la medida no sería polémica porque es época de vacas gordas. El problema se presentará entonces cuando se quiera reanudar el sistema porque la demanda haya descendido. En este caso, ningún país querrá volver a su cuota, porque ello le supondría pérdidas de ingresos, de empleos y de inversiones. No obstante, si no lo hicieran, correrían el riesgo de que los precios caigan en picado.

"Si eliminamos el sistema de cuotas, quemaríamos nuestro último cartucho", dijo ayer el ministro qatarí del Petróleo, Abdulah al Attiyah, en línea con la oposición, que despertó la propuesta argelina entre otros miembros como Emiratos y Kuwait.

La iniciativa produce temor entre muchos miembros de la OPEP, pero al mismo tiempo saben que deben dar una respuesta a la nueva situación de cada miembro e impedir que el sistema de cuotas sea un obstáculo para competir con los grandes productores ajenos al cartel, como Rusia o Noruega. La idea es intentar mantener una herramienta útil para estabilizar los precios en la banda "ideal" de entre 22 y 28 dólares por barril que sigue teóricamente vigente a pesar de que en estos momentos no es viable. Tanto el sistema de cuotas como la banda de precios son una asignatura pendiente que la OPEP debe abordar hoy, o en el menor plazo posible, si quiere seguir teniendo peso en el mercado petrolero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de junio de 2004