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OLIMPISMO | La carrera por los Juegos de 2012

Madrid pasa el corte y enamora

El COI, que no votó, sigue la puntuación de los expertos y la capital española entra en la recta final superada sólo por París

Madrid sigue soñando. Su magnífico proyecto triunfó plenamente ante los expertos del Comité Olímpico Internacional (COI), que colocaron a la capital española en un espléndido segundo puesto, tras París, para aspirar a ser nombrada el 6 de julio de 2005, en la reunión decisiva de Singapur, sede de los Juegos de verano de 2012. Londres, Nueva York y Moscú -la repesca inesperada, en lugar de Río de Janeiro-, fueron las otras tres finalistas. El corte se tragó las aspiraciones de Leipzig, Río, Estambul y La Habana. La comisión ejecutiva siguió a rajatabla el informe de los expertos y no hubo votación. Madrid se garantizó así el éxito de su proyecto al evitar que su candidatura fuera sometida a una discusión política por parte de la voluble comisión.

Londres, Nueva York y Moscú también pelearán; quedan fuera Leipzig, La Habana, Río y Estambul

Puntuación total
París8,5
Madrid8,3
Londres7,6
Nueva York7,5
Moscú6,5
Leipzig6,0
Río5,1
Estambul4,8
La Habana3,6

Si no sonaba tanto internacionalmente como las otras cuatro ciudades elegidas, Madrid ya ha dado el gran salto. Por sus méritos reales, al brillar y ganar incluso en la mayoría de los 11 apartados que exige el COI a una candidata. Destacada de forma casi asombrosa en instalaciones, infraestructuras, apoyo gubernamental y popular, villa olímpica o transportes, sólo es inferior en hoteles a las tres gigantes, París, Nueva York y Londres, pero cuenta con los suficientes y todavía puede mejorar ese capítulo. Los hoteles, como las infraestructuras, siempre son la exigencia máxima del COI. En el apartado de seguridad, Madrid también fue superada por París y Londres. "El mando y el control de las agencias de seguridad bajo el ministro del Interior parece estar claro y debe cumplir con los requerimientos operativos. Será necesaria la integración de las agencias de seguridad locales, regionales y nacionales en el conjunto del operativo", esgrimen los expertos al referirse a la seguridad de Madrid. En cualquier caso, el hecho de superar al resto de las rivales globalmente ya ofrece a Madrid unas garantías objetivas de éxito definitivo frente a París, el gran adversario.

Cabe recordar que las cosas hay que hacerlas bien, pero al gusto del COI, un gusto particular. Hasta ahora se han hecho para los expertos, quizá la parte más difícil. Pero queda convencer a los más de 100 miembros -no votarán los de las ciudades en liza- el 6 de julio de 2005 en Singapur. Allí entrarán otros gustos, otras simpatías, y Madrid ya ha empezado a enamorar. París, por ejemplo, tendrá que guardarse su prepotencia ancestral, que sin ir más lejos le costó muy caro para 2008 al no ser ni rival de Pekín en la votación final. Por ello, la aspirante española encara la recta final con posibilidades ciertas de imponerse.

Las palabras del actual presidente del COI, el belga Jacques Rogge, al anunciar el resultado, fueron rotundas: "La comisión ejecutiva, tras examinar los informes de las nueve ciudades aspirantes a los Juegos de 2012, ha decidido por unanimidad que pasen a la decisión final como candidatas París, Nueva York, Moscú, Londres y Madrid". En principio, pudo quedar la duda de que Madrid, citada en el último lugar, hubiera pasado por los pelos. Craso error. "Unanimidad", aclaró después Rogge, "quiere decir que no hubo apenas discusión, que todos los miembros han opinado lo mismo. Los diez integrantes de la comisión estuvieron de acuerdo rápidamente". El orden respondió sólo a la numeración previa asignada a las candidaturas presentadas.

Cuando unas horas antes se anunció que sería el propio presidente del COI el que comunicaría el corte, en vez de la directora de Comunicación, Giselle Davies, quedó casi todo claro. El previsto perfil bajo de la cita que el COI había querido al pedir que no viajaran altos mandatarios de las ciudades se elevaba justamente por su parte. Ello significaba que la decisión iba a ser dura, quirúrgica, como le gusta al cirujano Rogge, Y entonces debía ser él mismo quien afrontara las posibles protestas por parte de los damnificados.

Apenas las hubo. Porque no hay mejor sistema para acallar las quejas que limitarse a los fríos números, aunque provengan de personas, que también pueden ser subjetivas. Pero, en principio, se trata de criterios técnicos y, además, suficientemente complejos para no dar una sola opción de lamento. "Hemos valorado la calidad que era necesaria para organizar unos Juegos", contestó Rogge a preguntas sobre Río de Janeiro y Leipzig. Casi no se habló de Estambul y menos aún de La Habana. "Nuestra idea ha sido mantener a las que tienen posibilidades, pero no voy a hacer comparaciones", dijo.

Desoyendo las indicaciones del COI, sí estuvo en el Palais de Beaulieu de Lausana el ministro del interior alemán Otto Schily. Fue el único alto cargo presente por parte de alguna de las ciudades candidatas. Claramente, Alemania quería apoyar a su deprimida Leipzig oriental. Y demostró su desconocimiento del mundo olímpico: "Estoy decepcionado porque sólo se han elegido megaciudades", dijo. Tal vez no sabía lo que pasó antes con Lille o Sevilla, entre otras muchas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 19 de mayo de 2004