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Las alternativas hídricas del Gobierno aportan 314 hectómetros cúbicos a Almería y Málaga

Cristina Narbona propone mejoras en la gestión y desaladoras frente al trasvase del Ebro

Las actuaciones planteadas para Andalucía por el nuevo equipo del Ministerio de Medio Ambiente en sustitución del trasvase de agua del Ebro recibieron ayer el beneplácito de la Junta. Después de entrevistarse con la ministra Cristina Narbona, el presidente andaluz, Manuel Chaves, aseguró que representan "una garantía para resolver el déficit hídrico de Almería y de la Costa del Sol". Con las nuevas actuaciones "urgentes" del Ministerio, las provincias de Almería y Málaga dispondrán de 189 y 125 hectómetros cúbicos más al año. El trasvase contemplaba 95 hectómetros cúbicos para Almería.

Málaga no se beneficiaba ni de una gota del trasvase del Ebro, pero su acuciante déficit hídrico explica que se haya incorporado a las "actuaciones urgentes" diseñadas por el Ministerio de Medio Ambiente para Andalucía para compensar la paralización del proyecto de trasvase previsto en el Plan Hidrológico Nacional.

Según el resumen facilitado tras las reuniones mantenidas ayer en Sevilla por la ministra Cristina Narbona con el presidente andaluz, Manuel Chaves, y la consejera de Medio Ambiente, Fuensanta Coves, los recursos hídricos anuales de Almería se incrementarán en 189 hectómetros cúbicos, frente a los 95 previstos en el trasvase. Narbona, además, aseguró que la provincia sólo percibiría en realidad alrededor de 60 hectómetros cúbicos trasvasados porque en el proyecto no se han tenido en cuenta las pérdidas a lo largo de un recorrido de 900 kilómetros ni suficientes embalses de regulación. "Técnicamente era muy incompleto el proyecto", indicó. El precio final del agua sería, según la ministra, 3,5 veces "más cara que desalar agua de mar".

Para Málaga, las nuevas actuaciones permitirían aportar 125 hectómetros cúbicos, 50 procedentes de la desalación y 75 de la mejora de la gestión del agua con medidas como la reutilización de aguas residuales en la Costa del Sol y Málaga capital, además de la correción de vertidos salinos al embalse del Guadalhorce. El presupuesto total de estas medidas asciende a 205 millones de euros.

En el caso de Almería se obtendrán 165 hectómetros cúbicos a través de la desalación. Medio Ambiente prevé construir cuatro desaladoras (Poniente, Campo de Dalías, Níjar y Bajo Almanzora) y ampliar a una segunda fase la que ya opera en Carboneras. En algunas de estas plantas se recurrirá a energías renovables para la desalación. Los otros 22 hectómetros cúbicos se ganarían gracias a la mejora de los riegos en el Poniente de Adra y, sobre todo, la reutilización de aguas residuales en el Campo de Dalías y Almería capital. El coste previsto de todas estas medidas asciende a 363 millones de euros, lo que eleva lo presupuestado para acometer iniciativas urgentes en ambas provincias a 568 millones de euros. "Tener agua del mar, por ahorro o por reutilización, tiene mucha más garantía que esperar a que llegue de un trasvase que arranca 900 kilómetros más arriba", indicó Narbona.

La ministra, que ha sido diputada por Almería en varias legislaturas, recordó que los almerienses "ya saben lo que significa estar esperando que llegue un poco del agua del trasvase Tajo-Segura, mucho más cercano". Sobre el tiempo que tardarán en concretarse todas las medidas, Narbona aseguró que se aportará agua en esta legislatura. Después de dar "el visto bueno" a las medidas, la consejera de Medio Ambiente, Fuensanta Coves, citó entre las ventajas de la alternativa del Gobierno que el agua "va a llegar antes", será "más barata" y "hará menos daño al medio ambiente". "No sólo es una cuestión de cantidad, si no de gestión y calidad", dijo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de mayo de 2004