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Atta viajó a Murcia para obtener los pasaportes falsos del 11-S, según la Guardia Civil

Un informe reconstruye las lagunas del viaje del terrorista a Tarragona en julio de 2001

Mohamed Atta y Ramzi Binalshibh, los dos jefes del 11-S, viajaron a Murcia en julio de 2001 para entrevistarse con Khaled Madani, un presunto falsificador de 33 años detenido el pasado 23 de febrero en Torrevieja (Alicante), que presuntamente les facilitó pasaportes y visados falsos, según un informe de la Guardia Civil remitido al Juzgado de Instrucción Número Uno de la Audiencia Nacional. Binalshibh empleó uno de los pasaportes para enviar dinero a los pilotos suicidas que estaban en EE UU y un visado Schengen abierto, es decir, sin fecha, para salir él mismo de Europa hacia Afganistán.

La cumbre que celebraron en España, en julio de 2001, Mohamed Atta, 33 años, jefe del comando del 11-S, y Ramzi Binalshibh, 31, coordinador del atentado, arroja todavía enigmas sin resolver. Binalshibh, detenido un año después en Pakistán, ha revelado que durante ese encuentro el egipcio le comunicó los objetivos y detalles finales del ataque, pero su declaración al FBI no responde a dos de las preguntas que más intrigan a los investigadores: ¿Qué hicieron y dónde estuvieron los dos terroristas de Al Qaeda entre los días 10 al 13 de julio? y ¿Por qué el contador de kilómetros del coche alquilado por Atta marcó más de los necesarios para viajar desde Madrid a Tarragona?

Madani, ingeniero en óptica mecánica de precisión por la universidad de Setif (Argelia), se encuentra en prisión preventiva desde el pasado mes de febrero y fue interrogado recientemente en Madrid por agentes del FBI. Niega conocer a los terroristas suicidas y asegura no haber falsificado sus visados. Sólo asume que conoce a varios falsificadores, que compra pequeñas cantidades de droga para su consumo personal y que ha viajado con frecuencia a Alemania.

Las investigaciones judiciales en ese país han constatado que los integrantes de segundo nivel de la célula de Hamburgo recurrieron a redes alemanas de falsificadores para salir del país antes del 11-S. Pero, Binalshibh, el responsable de todos ellos, "el elemento vivo más importante en ese momento, no recurrió a estas redes alemanas, si no que su documentación fue trabajada por Madani", según asegura la Guardia Civil.

El 9 de julio, al día siguiente de su llegada a Madrid, Atta viajó en un coche alquilado hasta el aeropuerto de Reus (Tarragona) donde recogió a Binalshibh, que acababa de llegar en un vuelo procedente de Hamburgo (Alemania). Esa noche durmieron en la misma habitación en el hotel Mónica de Cambrils. A partir del día 10 su rastro se esfumó hasta el día 13, cuando reaparecieron en el hotel Sant Jordi de Tarragona. Los demás movimientos reconstruidos por la Guardia Civil sitúan a los dos terroristas en Salou, Vilaseca y de nuevo en Reus y Cambrils, localidades muy próximas a Tarragona.

La investigación de la Guardia Civil destaca que el turismo Hyundai Accent, color plateado, que alquiló el egipcio, recorrió un total de 1.908 kilómetros, de los que 1.018 se invirtieron en el trayecto Madrid-Tarragona-Madrid, ciudad en la que Atta devolvió su coche el día 19 de julio. ¿A qué trayecto corresponden los 900 kilómetros restantes?

Según la investigación, esos kilómetros en blanco tuvieron en la ciudad de Tarragona su punto de inicio y de regreso, y corresponden a un viaje ida y vuelta a un punto que distaría aproximadamente 400 kilómetros de Tarragona. "Las investigaciones han identificado únicamente las localidades de Madrid, Tarragona, Alicante y Murcia como aquéllas en las que los miembros de la célula de Hamburgo (Atta y Binalshibh) han tenido algún tipo de relación. Si Tarragona fue punto de partida y Madrid se halla a mayor distancia, el viaje pudo tener como destino Alicante o Murcia, lugares a los que ambos terroristas se habrían desplazado por motivos relacionados con la planificación de los atentados y su inminente ejecución", dice el informe. La investigación se inclina por Murcia, ciudad en la que entonces residía Madani. Durante aquel encuentro en España, Atta informó al yemení que el ataque contra las Torres Gemelas y el Pentágono tendría lugar "en cinco o seis semanas".

Binalshibh abandonó España el día 16 de julio con destino a Hamburgo, y a la mañana siguiente Zakarías Essabar, estrecho colaborador del yemení, envió a Madani, residente en Murcia, 455 marcos alemanes, a través de la agencia Western Union. "Es patente la relación existente entre la llegada de Binalshibh a Hamburgo, el reparto de instrucciones y, como consecuencia de éstas, el envío de dinero de Essabar a Madani", dice el informe.

Coincidencias

El 1 de septiembre, el presunto falsificador, propietario de un locutorio, recibió otro giro de 300 marcos alemanes de Kamel Lameche, relacionado también con la célula de Hamburgo. La Guardia Civil destaca que el propio Binalshibh ha reconocido en su interrogatorio a las autoridades norteamericanas que pagó esa misma cantidad por un visado Schengen a un tal Khalid al Jaziri (Khaled el argelino) al que identifican como Khaled Madani.

La coincidencia en las fechas en las que Madani recibió los supuestos pagos y la validez del sello estampado en el pasaporte que utilizó Binalshibh en su huida hacia Afganistán es para la Guardia Civil otro indicio de que encargaron al argelino detenido el trabajo de falsificación. "Al no ser hasta finales de agosto de 2001 cuando Binalshibh tiene la certeza de que los atentados se ejecutaran el siguiente 11 de septiembre, no pudo dar instrucciones hasta entonces a Madani para que éste estampara el sello de entrada en territorio europeo, de 30 días de validez. Cualquier anticipación al respecto constituye el enorme riesgo, no asumible, de que la validez del sello caducara y se frustrara la salida del jefe de la célula logística de Al Qaeda", señalan los investigadores de la Guardia Civil.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de mayo de 2004