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Una familia estrangula en Turquía a su hija por haber sido violada

El padre y el hermano estrangularon a la chica, de 14 años

Nuran Halitogullari, de 14 años, fue estrangulada en Ankara por su padre y su hermano, de 17 años, tras haber sido secuestrada y violada a finales de marzo durante cuatro días por su raptor. Nuran consiguió escapar de su encierro y, al volver a casa, la familia en pleno celebró un consejo y decidió matarla porque la violación manchaba el honor familiar. Luego la enterraron y simularon que había huido de casa, pero la policía halló el cuerpo. El violador está preso y bajo grandes medidas de seguridad, las cuales, según la familia Halitogullari, les han impedido matarle.

Pero la tragedia de Nuran no había hecho sino empezar. La familia -emigrantes de la región del lago Van, al este del país, donde las venganzas entre clanes y el culto al honor son moneda corriente y donde hasta hace poco se ha vivido una guerra entre el Ejército y los independentistas kurdos del PKK- se reunió para juzgar a la chica por haber perdido la virginidad.

El tribunal, compuesto por el padre, Mehmet Hanifi; la madre, Zahide, el hermano de 17 años, Alaaddin, y dos tíos, con la complicidad de hasta 16 personas, delegó en el padre y el hermano la muerte de Nuran. La estrangularon con un cable eléctrico.

Los Halitogullari tomaron, tras asesinar a Nuran, sus precauciones. Enterraron en un bosque el cadáver y proclamaron que la joven había huido de casa. Pero alguien se fue de la lengua y la policía encontró los restos de Nuran y pudo culminar una rápida investigación.

El pasado julio, el Parlamento turco eliminó la posibilidad de que los 24 años de cárcel que acarrea el asesinato que se escuda en el honor puedan tener reducción de pena. Además, la ley impide ahora una salida que antes las familias aplicaban en ocasiones: el violador evitaba la prisión al precio de casarse con su víctima.

Pero las organizaciones de derechos humanos y de mujeres denuncian que el Parlamento no ha abolido las reducciones de pena para actos violentos cometidos en respuesta a una "fuerte provocación", pretexto que a veces los abogados defensores esgrimen en los juicios por los llamados crímenes de honor.

La interpretación de lo que sea "provocación" queda a criterio de los jueces, y a menudo éstos establecen un nexo entre el comportamiento sexual y el honor familiar.

"Crimen imperdonable"

La prensa turca ha tomado el caso de Nuran como bandera, y secunda la protesta cívica. "No se puede recompensar las tradiciones superadas", señala el presidente de la Asociación Turca de Derechos Humanos, Husnu Ondul. "¿Cómo puede justificarse un crimen tan imperdonable? Los autores de esta clase de delitos no deben beneficiarse ante los tribunales de ninguna circunstancia atenuante".

En febrero, una joven fue asesinada a tiros por sus dos hermanos en el hospital de Estambul, donde había ingresado tras un intento de asesinato por parte de la familia, que quería vengarse de que la chica hubiese tenido un hijo sin estar casada.

La semana pasada, la prensa jordana informaba de que en lo que va de año unas 50 mujeres han sido asesinadas por decisión familiar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 29 de abril de 2004