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Crítica:JUEGOS

Cazadores de vampiros

Los ingredientes que hicieron famoso al primer 'Castlevania' siguen utilizándose en esta última entrega

Un total de 18 años de lucha del clan Belmont contra los vampiros han conseguido consagrar esta saga como una de las más reconocidas en todo el mundo. Nunca una familia de videojuegos había dado para tanto. Castlevania se ha convertido en una de las producciones más consolidadas dentro del mundo del videojuego. Unas ediciones con más reconocimiento por parte del público que otras, pero todas con un nivel de calidad muy aceptable.

Desde la primera producción de la serie en el año 1986 hasta la última entrega este mismo año han ofrecido al jugador sobre todo dosis de acción, aunque también les han brindado ingredientes de juegos de rol, plataformas y aventura. Todo ello bien mezclado para mantener a miles de jugadores de todo el mundo pendientes, cada año, de ese prometido nuevo lanzamiento de la serie.

'Castlevania: Lament of Innocence'

Género: Acción / Aventura

Fabricante: Konami

Plataforma: PlayStation 2

Precio: 59,95 euros

Edad recomendada: Más de 12 años

MÁS INFORMACIÓN

Los chicos de Konami empezaron su andadura con Castlevania visitando la consola Nintendo Entertainment System (NES), las siguientes producciones del juego cambiaron de título, Vampire Killer, y de plataforma, MSX, pero la esencia era la misma. Siguieron nuevos lanzamientos, recuperaron el título de 1986 y ofrecieron más aventuras para Game Boy, PC, Mega Drive, PlayStation, Sega Saturn, Nintendo 64, Dreamcast y en esta ocasión Castlevania: Lament of Innocence significa su debut en la plataforma de Sony, PlayStation 2.

La principal baza de este nuevo título es la incorporación de las tres dimensiones a la saga, una reclamación de sus seguidores desde hace años y que parece que ha dado sus frutos en esta ocasión de una manera bastante acertada. El jugador controlará los movimientos de Leon Belmont visto en tercera persona, con la cámara siguiendo cada uno de sus movimientos, aunque en ocasiones, por desgracia, no ofrecerá el mejor ángulo de visión al espectador.

El nuevo motor gráfico del juego ha servido para presentar ante los ojos del público un entorno de aire gótico con grandes cristaleras de colores, criptas, esculturas, gárgolas y además juegos de luces, destellos y gran cantidad de efectos que ayudan a mantener a la concurrencia pegada al monitor para controlar los progresos del protagonista.

Además de todos estos detalles gráficos, en Castlevania se explica una parte de una cronología, cada juego de esta extensa saga relata una parte de la historia de la familia Belmont y cómo a través de los siglos se han enfrentado al mismo y resistente enemigo. En esta ocasión la aventura de Castlevania: Lament of Innocence se sitúa en el año 1076, cuando Leon Belmont se embarca en la búsqueda de su amada, Sara Trantoul, secuestrada por un vampiro que habita en un castillo llamado Noche Eterna. Leon Belmont forjará, con esta aventura, una de las dinastías más implacables de cazadores de vampiros. Antes de entrar en el castillo encontrará en el bosque a Rinaldo Gandolfi, que le ofrecerá su ayuda y le proporcionará el Killer Vampire, un látigo que además de ser una excelente arma contra los enemigos también le servirá para agarrarse a salientes y alcanzar sin dificultad lugares elevados.

Una de las características de este juego, que suelen impresionar a sus seguidores, es lo inmenso que es jugar con Castlevania. Decenas de ambientes diferentes, monstruos por doquier y puzzles para conseguir abrir la puerta que les conducirá al siguiente nivel. La gran extensión del juego ha influido en la proliferación de guías que se pueden encontrar en Internet, donde se explica paso a paso y con exhaustivos planos del castillo qué movimientos debe realizar para accionar interruptores y conseguir todos los objetos. Quizás las guías no sean la mejor opción para acabarse el juego, pero sí suponen una ayuda muy valiosa para salir de situaciones comprometidas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 15 de abril de 2004