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Entrevista:ALBERTO RUIZ-GALLARDÓN JIMÉNEZ | Alcalde de Madrid

"Lo que nos daba seguridad antes del 11-M, hoy no es suficiente"

La masacre de Madrid dejó un vacío en el despacho que Alberto Ruiz-Gallardón, de 44 años, tiene en la Casa de la Villa. Durante casi un mes, este político abandonó el ático de la Alcaldía, desde el que gobierna la ciudad, y bajó a la calle para compartir dramas y miedos.

La mañana negra del 11-M, el alcalde llegó a la estación de Atocha unos minutos después de las explosiones de las bombas en los trenes y vio a gente aún viva que se le moría de frente. Hoy tiene las cejas blancas y la mirada triste. "Si algo ha conseguido conmigo el 11 de marzo es anclarme más, mucho más, en mi responsabilidad como alcalde. Nunca pensé que un día me iba a tocar identificar el sentimiento de una población que estaba angustiada y con mucho temor. Nunca me he sentido tan orgulloso de ser alcalde como el día 11 y los días consecutivos. Y hoy me siento mucho más en deuda con los ciudadanos que me eligieron para ser su alcalde que hace diez meses", confiesa.

"Refugiarnos en el consuelo de que sin el 11-M el resultado habría sido otro sería un error"

"No hay que identificar un país, una raza o una religión con lo que es un puro acto de terrorismo"

"El nuevo equipo del PP todavía no está elegido, saldrá del próximo Congreso"

Pregunta. ¿Siente miedo?

Respuesta. No. Pero soy plenamente consciente de que lo que nos daba seguridad antes del 11 de marzo hoy no es suficiente. Tenemos que multiplicar los sistemas de seguridad, con un parámetro que es no perder derechos.

P. ¿Por qué no son suficientes?

R. Creo que los tenemos que mejorar. Durante las últimas décadas nos preparamos bien dentro de lo duro que ha sido para combatir el terrorismo etarra. La actuación de las fuerzas y cuerpos de seguridad en los últimos años ha ido mejorando la situación y no estábamos preparados para combatir este otro tipo de terrorismo. No creo que haga falta tanto un incremento cuantitativo como un cambio cualitativo de información, procesamiento de esa información y de la respuesta que haya que hacer por las fuerzas de seguridad.

P. La Asociación de Trabajadores Inmigrantes Marroquíes reclama un Consejo Islámico elegido democráticamente para controlar las mezquitas y designar los imames. ¿Es partidario de este tipo de medidas?

R. No quiero pronunciarme sobre eso porque tengo muchas dudas. No digo que eso no pudiera ser conveniente, pero no sería suficiente. La integración no hay que hacerla de arriba a abajo sino de abajo a arriba. No creo que fuese una política adecuada concentrar en un órgano superior y alejado todas y cada una de las actuaciones que hay que realizar de acuerdo a las políticas de integración que queremos hacer sino que tenemos que elevarla. Lo que sí sé es que nunca podrá sustituir a las políticas de integración en los colegios, a las políticas de integración cultural, a las políticas de vivienda y de promoción laboral que tenemos que realizar. Y si no lo hacemos de abajo a arriba, será un error.

P. Ha percibido un aumento de la xenofobia en Madrid después de los sucesos del 11-M.

R. A los dos días del atentado reuní a todos los presidentes de las asociaciones islámicas así como a los dos imames de las dos mezquitas que hay en Madrid. Lo hice para oír lo que ya sabía, su condena completa del atentado y para evitar ese efecto perverso que podía producirse de identificar a un país, a una religión o a una raza con lo que es un acto puro de terrorismo.

P. El terrorismo de origen islamista puede dividir a la sociedad española.

R. No debe y esa es nuestra responsabilidad. Nosotros no podemos dar ningún triunfo a los terroristas. Uno de los objetivos de los terroristas es romper el modelo de convivencia. No creo que eligieran por casualidad a Madrid para su atentado. Madrid es un lugar de encuentro, de mestizaje, de convivencia, de tolerancia, de integración. El fundamentalismo islámico no quiere que se produzca integración de los ciudadanos en los países de destino, quiere que se produzca el conflicto entre civilizaciones. Y por tanto no podemos darles ése triunfo dejando de ser el espacio de integración que somos.

P. Usted, durante este mes, ha convocado en varias ocasiones a los grupos políticos tras los ataques terroristas. Aznar no lo ha hecho en una sola ocasión. ¿Qué le parece?

R. Las dinámicas son distintas en los niveles locales y en los estatales. Me consta que ha habido diálogo y traslado de información entre el Gobierno de España en funciones y responsables del PSOE que han ganado las elecciones, me consta absolutamente.

P. Me refiero a una convocatoria a todos los partidos con representación en el Congreso.

R. Insisto en que las dinámicas son distintas y también es verdad que es diferente una situación que se produce cuando las Cortes están cerradas a una situación de plena vigencia de legislatura, que es la que tenemos en el Ayuntamiento de Madrid.

P. ¿Ha fallado algo en los servicios de inteligencia o en los servicios de seguridad de España?

R. Vamos a ver. Fallos significaría que hubiese existido una oportunidad de detectar el atentado y esa oportunidad no se hubiera detectado. Eso sería un fallo. Yo no puedo contestar a su pregunta porque no sé si ha existido esa oportunidad. Pero lo que es indudable es que una estructura tan volátil como la que utiliza este tipo de terrorismo, puede que ni siquiera nos haya dado la oportunidad de detectarlo. Y si no nos ha dado la oportunidad de detectarlo no se puede hablar de fallos de nuestros servicios de seguridad.

P. En la mañana y la tarde del 11 de marzo usted visitó numerosos escenarios de la tragedia. ¿Echó de menos en esos lugares al presidente del Gobierno de España, José María Aznar?

R. Son distintas las responsabilidades y las funciones que tienen en una sociedad un alcalde y un presidente del Gobierno. Probablemente, más tranquilidad producía a los ciudadanos españoles, que la necesitaban ese día, saber que el presidente del Gobierno, estaba en su despacho al frente de la situación. Declaramos la máxima situación de alerta, eso significaba que la dirección de todas las operaciones las asumía el Gobierno de España, la asumió, tenía que estar al frente de la situación. Yo hablé en numerosas ocasiones con el presidente del Gobierno español, que estaba, a través de las personas que estábamos, donde tiene que estar el alcalde, que es directamente con los ciudadanos afectados, pero que él estaba tan absolutamente conmocionado como lo estaba yo. Pero él estaba en el sitio donde le correspondía, en su despacho; yo estaba en el sitio que creí que era el mío, que era la calle.

P. ¿Se explica hoy, un mes después del atentado, el empecinamiento de determinados dirigentes del Gobierno y de su partido en atribuir la masacre a ETA, incluso 48 horas después de ocurrida la matanza, cuando las evidencias descartaban esa posibilidad?

R. Le aseguro que cuando el Gobierno dijo que era ETA, pensaba que era ETA.

P. ¿Incluso 48 horas después de ocurrido el atentado?

R. Cuando lo dijo, pensaba que era ETA. Sí tengo que decir una cosa: si hubo ese día algún ejercicio de transparencia, de veracidad y de honestidad intelectual fue el del ministro del Interior, Ángel Acebes. No retuvo información, no maquilló información, no invocó necesidades de la investigación para no facilitar a la opinión pública una sola información, aunque esas informaciones empezaban a apuntar en dirección contraria a la propia atribución del atentado que había hecho el Ministerio del Interior. No entro en otras manifestaciones o conversaciones que yo no he presenciado. Yo presencié las comparecencias del ministro del Interior, y Ángel Acebes fue intelectualmente honesto y leal con el Estado.

P. ¿Comparte, como mantienen Aznar y Rajoy, que el 11-M fue decisivo en los resultados electorales y en la derrota del PP?

R. Aunque lo hubiese sido, nuestra obligación es, a partir del día 15, trabajar mirando hacia el futuro y no hacia el pasado. Sería un error para el PP refugiarnos en el consuelo de que sin el 11-M el resultado podría haber sido otro. Sería un error estratégico, porque nosotros ahora estamos en la oposición. ¿La razón? Porque lo han decidido los ciudadanos. ¿Por qué lo han decidido los ciudadanos? Eso es una valoración íntima que corresponde a cada ciudadano. Pero nuestro trabajo debe ir dirigido a volver a ganar las próximas elecciones generales. Y para eso, el entrar en un consuelo intelectual de que sin el 11-M hubiésemos ganado las elecciones, aunque fuera cierto, estratégicamente sería un error.

P. ¿Comparte, como dijo Álvarez del Manzano, ex alcalde de Madrid, que los que cambiaron su voto el 14-M son cómplices del terrorismo?

R. Lo que piensa el partido y lo que pienso yo sobre el resultado de las elecciones del 14 de marzo está contenido en esa breve pero espléndida declaración que Rajoy hizo el mismo 14 por la noche. Ése es mi pensamiento.

P. ¿Y cómo se le ocurre a usted proponer la concesión de la medalla de oro de la ciudad para una persona que dice que los que cambiaron su voto el 11-M son cómplices del terrorismo?

R. Me parecería injusto juzgar a las personas solamente por un hecho. Los hombres somos seres complejos y al final lo que se hace es un reconocimiento a los alcaldes democráticos. Yo critiqué mucho a Juan Barranco cuando era alcalde de Madrid. Eso no me ha hecho de ninguna forma dudar ni un minuto que tiene que tener esa medalla de oro.

P. Las encuestas conocidas hasta ahora vaticinan una nueva derrota del PP en las próximas elecciones europeas. Si eso ocurriera, ¿debería dimitir Mariano Rajoy?

R. No. Mariano Rajoy era el mejor de entre nosotros antes del 14 de Marzo y es el mejor de entre nosotros después de las elecciones generales. Era el mejor candidato para las pasadas elecciones generales y es el mejor candidato para las próximas elecciones generales.

P. ¿Sería bueno que en el próximo congreso nacional del PP hubiera más de un candidato para dirigir el partido?

R. Con toda sinceridad, miro a mi alrededor, y en mi alrededor incluyo mi propio espejo, y no encuentro ningún candidato mejor que Mariano Rajoy.

P. ¿Usted se presentaría?

R. No. Apoyaré la candidatura de Mariano Rajoy.

P. Si el partido le pidiera que se pusiera al frente del mismo, ¿dejaría la alcaldía o se puede compatibilizar?

R. Insisto en que el partido no me lo va a pedir porque se lo vamos a pedir a Mariano Rajoy.

P. Usted se comprometió ocho años para estar al frente de la Comunidad de Madrid. En el caso del Ayuntamiento de la capital, ¿para cuánto tiempo es su compromiso?

R. Para esta legislatura.

P. Sólo para cuatro años...

R. Sólo para cuatro años no significa que no puedan ser cuatro años más. Significa que yo, cuando comparecí a las elecciones, anuncié un proyecto para esta legislatura.

P. ¿Le gusta el nuevo equipo del PP para hacer la oposición a Zapatero?

R. Creo que el nuevo equipo del PP nacerá del próximo Congreso Nacional.

P. ¿Y a este equipo cómo lo definiría: provisional, interino?

R. Hay algunas decisiones que van a tener continuidad, como anunció el propio Mariano Rajoy, que es el nombramiento de Ángel Acebes como secretario general, lo cual celebro y me parece un acierto, y lo que se ha hecho es nombrar unas personas para que, lógicamente, exista una vertebración que hacía falta inmediatamente después del 14-M hasta que lleguemos a nuestro congreso. Pero del equipo de gobierno de Mariano Rajoy solamente sabemos una cosa, que el secretario general va a ser Ángel Acebes. El resto del equipo lógicamente lo propondrá él al Congreso.

P. ¿El actual equipo le gusta o no le gusta?

R. Me parece que son las personas adecuadas para asumir la responsabilidad en estos momentos. De entre todas ellas, he de decir que hay uno especialmente bueno por muy doloroso que haya sido para mí tener que celebrar ese nombramiento, que es el de Pío García Escudero para portavoz en el Senado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de abril de 2004