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Reportaje:

La batalla por Ebro Puleva

La familia Hernández Barrera asume el control y la gestión del primer grupo alimentario

La familia Hernández Barrera, antigua propietaria de la arrocera Herba, ya es el primer accionista del grupo Ebro Puleva con el 11,5% del capital y como tal ha exigido asumir la gestión del grupo alimentario. Antonio Hernández Calleja (sobrino del impulsor de Herba, Elías Hernández Barrera) ha sido nombrado consejero delegado con plenos poderes ejecutivos para el grupo. Queda como presidente José Manuel Fernández Norniella, sobre cuyo futuro se abren interrogantes.

Frente a los amagos sucesivos de control por parte de grupos multinacionales, desde KIO a la firma azucarera francesa Saint Louis Sucre (luego controlada por la alemana Südzucker), o de los dos principales propietarios individuales de Ebro Puleva, Javier Tallada y Guillermo Mesonero para liderar la gestión del grupo, al final se ha impuesto la estrategia pausada de la familia arrocera original de Ólvega (Soria).

Ebro Puleva, primer grupo agroalimentario español con una facturación de 2.003 millones de euros el pasado año y un beneficio de 100,8 millones de euros, es el resultado final de un largo proceso de compras y fusiones en diferentes sectores como azúcar, leche y arroz. En algunos casos, como el azúcar, no estuvieron muy claros los límites entre la gestión privada y la intromisión del Estado y así quedó patente en la fusión entre Ebro y Sociedad General Azucarera.

En el sector del azúcar, el gran crecimiento del grupo Ebro se produjo en los años ochenta con la fusión con la Compañía de Industrias Agrícolas para que naciera Ebro Agrícolas. El siguiente paso en el desarrollo fue en 1997, con la fusión con Sociedad General Azucarera para constituir el primer grupo azucarero español (Azucarera Ebro Agrícolas), con el 78% de una cuota total de un millón de toneladas, tras una larga batalla por el control de la sociedad donde tuvo un papel protagonista el Ministerio de Agricultura de Loyola de Palacio para que los accionistas mayoritarios fueran españoles.

Esa batalla del Gobierno supuso forzar la entrada en el accionariado de las cajas castellano-leonesas, mientras la familia Hernández Barrera aprovechaba el momento para dar paso en su escalada en el capital con la compra del 5% por 7.600 millones de las pesetas de entonces.

En 2000 los caminos de Ebro y Puleva se unen en una fusión buscada por ambas partes para dar lugar al primer grupo agroalimentario español. Puleva, una de las firmas históricas en el sector lácteo y pionera en investigación, se hallaba en situación de quiebra por la gestión de su presidente, Rafael Pérez Pire, y del financiero Manuel Rein. En junio de 1995, por sorpresa ante la junta de accionistas, dos personas procedentes del mundo financiero, Javier Tallada y Guillermo Mesonero Romanos, se hicieron con el control de la sociedad. Lo primero que hicieron al llegar fue vender los laboratorios al grupo Abbott. A continuación, lograron una importante quita financiera a bancos y cajas para salvar la quiebra y después impulsaron el lanzamiento del grupo hasta colocarlo entre los líderes en el sector en productos alimentarios de valor añadido. Puleva desarrolló a su vez una estrategia de crecimiento con la compra de Ram Leyma en 1998 y posteriormente de Leche El Castillo.

Tras el nacimiento de Ebro Puleva en octubre de 2000, José Manuel Fernández Norniella, junto con Javier Tallada y Mesonero Romanos, organizó el grupo en las divisiones de leche, arroz, azúcar, biotecnología y una fracasada sección de aceites. Ello supuso desprenderse de empresas ajenas a esos objetivos como la portuguesa de conservas Vasco de Gama, Tauste Ganadera, inversiones en Paraguay y venta parcial de los activos del grupo Iansa en Chile.

Ebro Puleva en la actualidad cuenta con 500 millones de euros para abordar su expansión internacional. El crecimiento del grupo se ha centrado en el sector del arroz bajo el control de la familia Hernández Barrera, consolidando aún más su posición de liderazgo en este campo en Europa. En ese camino se adquirieron las marcas de arroz del grupo Kraft en Alemania, Austria y Dinamarca. Se absorbió la empresa Stevens & Bortherton en el Reino Unido para lograr el liderazgo y se logró el control de la húngara arrocera Riceland Magyarország.

Compras por etapas

La familia Hernández Barrera con el 11,5% es el primer accionista de Ebro Puleva. Con Loyola de Palacio como ministra de Agricultura, la familia accedió al 5% de la empresa por 45,7 millones de euros (7.600 millones de pesetas de 1997) con motivo del proceso de fusión, cuando Agricultura buscaba capital nacional para frenar a la francesa Saint Louis Sucre.

Azucarera Ebro poseía el 60% de Herba desde 1989 tras pagar por ese porcentaje 60 millones de euros. En 2002, Ebro Puleva, con Fernández Norniella a la cabeza, decidió la compra del 40% restante de la empresa arrocera por 106,6 millones de euros. Tras esta operación, los Herba adquirieron el 3% del grupo Ebro por 46,6 millones de euros. Esta carrera por controlar Ebro Puleva culminó, por el momento, en 2003 con la compra del 4% en manos de Mercasa por 50,5 millones de euros. Ya controlan el 11,5%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 30 de marzo de 2004

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