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Farruquito sale en libertad bajo fianza tras declararse culpable de un atropello mortal

El bailaor, de 21 años, que no tiene carné de conducir, se dio a la fuga tras el accidente

El bailaor Juan Manuel Fernández Montoya, Farruquito, se declaró ayer culpable, ante el Juzgado de Instrucción número 15 de Sevilla, del atropello mortal de Benjamín Olalla, de 35 años. La juez decretó su puesta en libertad bajo fianza de 40.000 euros. Farruquito iba acompañado por un amigo cuando se saltó un paso de cebra en la avenida de la Soleá y arrolló con su BMW al peatón, dándose a la fuga. La estrella flamenca, de 21 años, que no tiene carné de conducir, acababa de comprarse ese coche. Su hermano Farruco, de 15 años, se había inculpado de los hechos.

La policía detuvo el sábado a Farruquito, que durmió en las dependencias policiales de Blas Infante, acusado de ser el presunto autor del atropello ocurrido el 30 de septiembre en las cercanías del complejo deportivo de San Pablo, el barrio sevillano donde vive el bailaor.

Los hechos, según el relato hecho ayer por el Diario de Sevilla, sucedieron cuando Benjamín Olalla, de 35 años, salía con un amigo del polideportivo San Pablo, hacia las 22.15. El hombre fue atropellado por un turismo marca BMW de color blanco mientras cruzaba un paso de cebra en la avenida de la Soleá. La víctima fue trasladada al hospital Virgen del Rocío, donde falleció horas después, mientras el coche se dio a la fuga a gran velocidad, "haciendo zigzag".

El diario sevillano aseguraba ayer que la investigación policial descubrió que un coche similar al involucrado en el atropello había sido reparado en un taller de Málaga, y afirmaba que las pesquisas finalizaron el 25 de febrero con la detención como presunto autor de los hechos del hermano de Farruquito, Antonio Fernández Montoya, Farruco, también bailaor, de 15 años.

El menor, tras prestar declaración y pasar a disposición del fiscal de menores, fue puesto en libertad, y el caso quedó aparentemente cerrado. Pero según Diario de Sevilla, la policía descubrió, por medio de unas escuchas telefónicas, que habría sido Farruquito, propietario del vehículo, quien conducía el BMW la noche del accidente.

Según dijo ayer a EL PAÍS el representante legal del bailaor, Benito Saldaña, Farruquito pidió ayuda y consejo después del atropello a un policía "conocido de un amigo suyo, y éste fue quien le sugirió que imputara a su hermano pequeño el accidente". Según el letrado, "este policía tenía el teléfono intervenido por unos asuntos totalmente ajenos a éste", y fue esto lo que retrasó ayer hasta última hora de la noche la puesta en libertad del bailaor.

Saldaña explica que Farruquito contó ayer ante la juez "toda la verdad: que fue él quien conducía el coche, que su hermano Farruco ni siquiera iba con él y que quien lo acompañaba era su amigo Jorge, El Canastero".

La juez, que decretó el secreto de sumario, interrogó ayer al bailaor durante media hora, y a las 22.45 ordenó su puesta en libertad bajo fianza de 40.000 euros. Los delitos que se le imputan son homicidio por imprudencia, omisión del deber de socorro y un delito contra la Administración de justicia por haber instado a su hermano a inculparse de los hechos. El fiscal solicitó la retirada del pasaporte del artista.

Farruquito realizará mañana su prevista actuación en Murcia. Su representante, Eva Rico, explicó ayer que el bailaor no le habló del asunto "hasta la detención de su hermano Farruco", en febrero, y añadió que en los últimos meses el bailaor había vivido una "angustia terrible": "Se culpaba por no haber auxiliado al accidentado y por no haber confesado que conducía él. Ha tenido una pena que se le caía hasta el pelo, una angustia que no podía vivir".

La muerte es una constante terrible en la familia de los Farrucos. Nieto del legendario bailaor gitano Antonio Montoya, Farruco, que lo adoptó como hijo y discípulo nada más nacer (tras la muerte de su propio hijo, el primer Farruquito, cuando era una incipiente estrella de 18 años), Farruquito ha pasado toda su vida bailando. Al faltar su abuelo, fallecido en 1997, y su padre, Juan Fernández Flores, El Moreno, muerto en 2001 a los 42 años a causa de un infarto sufrido mientras cantaba en Buenos Aires (falleció en brazos del bailaor cuando éste lo llevaba al hospital), Farruquito es ahora el patriarca de la familia.

Considerado por The New York Times como el mejor bailarín que pasó por la ciudad en 2002, el joven bailaor ha actuado en todo el mundo con éxitos apoteósicos desde que a los cinco años debutara en Broadway.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 29 de marzo de 2004