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Necrológica:

Andolin Eguzkitza, el lingüista de la sencillez

El euskera fue la gran pasión de Andolin Eguzkitza, escritor, lingüista y miembro de Euskaltzaindia (Real Academia de la Lengua Vasca) desde hace casi dos años, cuyo fallecimiento ha causado conmoción en el mundo de las letras vascas. En la madrugada del día 24, un ataque al corazón acabó con la vida de este "excelente amigo y trabajador incansable", en palabras del actual secretario de Euskaltzaindia, Xabier Kintana.

Andolin Eguzkitza nació el 6 de diciembre de 1953 en Santurtzi, Vizcaya, y era considerado uno de los pesos pesados de la lingüística vasca actual. Tras cursar estudios de Filología Románica en Deusto y compartir su preocupación por el futuro de la lengua vasca con el malogrado poeta bilbaíno Gabriel Aresti, en 1976 se trasladó a Salamanca, donde fue discípulo de Koldo Mitxelena, principal promotor del euskera unificado y decidido impulsor de la lingüística vasca actual, alejada por fin del viejo mito de Tubal.

Siguiendo el ejemplo del lingüista guipuzcoano, Andolin Eguzkitza se convirtió en un gran políglota, llegando a dominar, además del euskera y el castellano, el francés, el inglés, el catalán, el italiano y el alemán. Pero, a diferencia de Mitxelena, Eguzkitza decidió ir más allá del campo científico, hasta adentrarse en los difíciles senderos de la literatura, donde ha dejado un considerable legado poético y narrativo, con títulos como Urkidian zehar (Paseando entre abedules) o Mila urte igaro eta, ura bere bidean (Después de mil años, el agua sigue su cauce).

De 1997 a 2002 fue presidente de la Asociación de Escritores en Lengua Vasca y miembro del Consejo Asesor del Euskera del Gobierno vasco. Eguzkitza era el único representante de la Margen Izquierda vizcaína en la Academia de la Lengua Vasca, adonde llegó en sustitución del padre Luis Villasante.

Durante los últimos meses compaginaba sus obligaciones como catedrático en la Universidad del País Vasco con la coordinación de la Comisión de Dialectología de Euskaltzaindia y la participación en las comisiones de Gramática y Exonomástica. En su discurso de entrada a la Academia, realizado en su Santurtzi natal, Eguzkitza habló sobre La alabanza de la sencillez, y fue respondido por el académico Xabier Kintana, uno de los pocos que hablaron ayer sobre el amigo desaparecido, en medio del ambiente de tristeza y desolación que reinaba en Euskaltzaindia."Era un vascófilo de los pies a la cabeza, que aprendió euskera de joven y llegó a convertirse en uno de sus mejores estudiosos", señaló Kintana.

En la Academia, todos califican a Andolin Eguzkitza como "un hombre sencillo y cordial". "Nos ha dejado un vacío inmenso en el campo de la investigación lingüística, pero todavía es mayor el vacío que nos deja como persona de bien", señalaban desde la oficina de prensa de Euskaltzaindia.Las honras fúnebres se celebrarán este viernes -a las 18.30- en la iglesia de San Jorge de Santurtzi.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de marzo de 2004