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Los nacionalitas y el PP siguen el guión y niegan a Elorza la confianza ligada a los presupuestos

Las cuentas del alcalde quedarán aprobadas ante la falta de alternativa de la oposición

Como estaba previsto, PNV-EA y el PP, los dos principales grupos de la oposición en el Ayuntamiento de San Sebastián, no le otorgaron ayer la confianza vinculada al presupuesto municipal al alcalde, el socialista Odón Elorza. IU se abstuvo. Se abre ahora un periodo de un mes para que nacionalistas y populares presenten una moción de censura y un candidato alternativo. Pero, como ya anunciaron, no darán ese paso. El primer edil logrará entonces el objetivo que perseguía con esta pirueta legal: aprobar las cuentas de 2004 rechazadas por sus adversarios políticos.

El pleno extraordinario en el que el alcalde donostiarra se sometió ayer a una cuestión de confianza a petición propia tenía todo el guión escrito desde hace seis días, salvo el arranque: la corporación guardó un minuto de silencio en recuerdo de las víctimas de la masacre perpetrada el jueves en Madrid. Pero el nudo y el desenlace de la sesión se conocían desde el martes.

Ese día, el PNV-EA (nueve concejales) y el PP (siete) le devolvieron al PSE-EE, que gobierna en minoría con diez ediles, su proyecto de presupuestos para este año. A las pocas horas, Elorza anunció la presentación de una cuestión de confianza ligada a la aprobación de las cuentas, una posibilidad recogida en la reforma de la Ley Orgánica de Régimen Electoral, de abril de 1999. El primer edil se acogía así a un resquicio legal que, dada la correlación de fuerzas del consistorio, le garantizaba, como así será, sacar adelante su plan económico.

Las explicaciones sobre el porqué de la medida y las críticas que suscitó en la oposición se reprodujeron ayer durante la sesión plenaria, que se desarrolló en un tono crispado. Elorza, alcalde en funciones durante el mes de plazo que marca la ley para presentar una moción de censura, subrayó que su decisión no ha sido fruto de la "frivolidad" ni del "enfado" ante la "actitud equivocada" del PNV-EA y el PP, sino un acto de "responsabilidad" para dotar a la ciudad de presupuesto.

En contra de lo que sostienen el PNV-EA, el primer edil insistió en que ha mantenido un "talante negociador y de diálogo" para tratar de consensuar el presupuesto con este grupo. Tras enumerar una vez más las ofertas lanzadas a la coalición: ocho áreas de gestión municipal (con voz, pero sin voto), una docena de pactos y compromisos presupuestarios y la presidencia del pleno, Elorza le acusó de "falta de voluntad política" para alcanzar un acuerdo. En cualquier caso, reiteró su voluntad de "retomar" las negociaciones" con los nacionalistas y la única concejal de IU.

El portavoz de los nacionalistas, Ramón Sudupe, fue tajante: "No es verdad que el gobierno haya intentado consensuar el presupuesto". Y reprochó a Elorza que para él "la condición necesaria que debe cumplir todo el mundo para que se le reconozca voluntad política consiste en aceptar sumisamente el fondo de sus propuestas".

Dinámicas negociadoras

Sudupe negó cualquier alianza con los populares para bloquear los presupuestos y recriminó al alcalde que haya presentado la cuestión de confianza seguro de que "no arriesga el Gobierno", pues "cualquiera sabe que el PNV-EA no va a presentar con el PP una moción de censura".

El representante nacionalista imputó a Elorza un "uso indebido" de la ley del 99, porque "arranca de un pacto local contra el transfuguismo". Por ello, hizo hincapié en que la medida adoptada "no respeta a la mayoría" y supone "un grave retroceso democrático" y advirtió al alcalde que su consumación "clausura las dinámicas negociadoras con su gobierno". Matizó, no obstante, que el PNV-EA no tendrá problemas en coincidir con el PSE-EE "en todo aquello que forme parte de los intereses de la ciudad".

La portavoz del PP, María San Gil, resaltó que la ley contempla la cuestión de confianza como una vía para evitar "el bloqueo político" por parte de la oposición. Pero negó que en el caso del Ayuntamiento donostiarra exista esa "asfixia". A su juicio, Elorza entiende el diálogo "en términos de sometimiento" y con el PP ni siquiera entra a hablar por "sectarismo político". Al igual que Sudupe, acusó al alcalde de jugar "con las cartas marcadas" para "imponer" sus presupuestos a los donostiarras, al saber que los populares "no hacen alianzas antinaturales".

El portavoz socialista, Ramón Etxezarreta, destacó que el proyecto de presupuestos presentado por los socialistas, pese a estar en minoría, es "el que más apoyos suscita". "Si tienen uno que sume más, traíganlo a la mesa. Si son capaces de articular una mayoría en positivo, la asumiremos", retó a nacionalistas y populares.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 16 de marzo de 2004