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Protestas en dos colegios para exigir gimnasios y comedores

Los padres de alumnos del colegio Pradolongo, en Usera, enviarán la próxima semana "una lluvia de faxes" a la Dirección General de Infraestructuras de la Consejería de Educación solicitando que, "de forma inmediata", se construya un gimnasio en el centro y se amplíe el comedor, utilizado cada día por más de 280 escolares. Según un comunicado hecho público por la asociación de padres, el colegio tiene "grandes deficiencias en sus infraestructuras", y entre ellas destaca la falta de un gimnasio, que, según explican, vienen reclamando a la consejería desde hace más de 15 años sin recibir respuesta alguna.

Los progenitores del Pradolongo critican, además, los programas de tenis que pretende poner en marcha la Comunidad y los califican de "una auténtica tomadura de pelo". Se preguntan "cómo se pueden promover iniciativas elitistas que favorecen deportes individualistas mientras se olvidan las necesidades básicas". "Quienes proponen tales cosas o no saben de lo que están hablando, o lanzan cortinas de humo para encubrir las deficiencias originadas por una muy mala gestión de los servicios públicos", subrayan, y añaden que seguirán "llamando a todas las puertas" para dignificar la educación de sus hijos.

Por otra parte, alrededor de medio centenar de padres y madres de alumnos del colegio público Cardenal Herrera Oria, en el distrito de Fuencarral-El Pardo, permanecieron ayer encerrados en el centro para demandar la construcción "inmediata" de un comedor y de un gimnasio que, según aseguran, les fueron prometidos por responsables del Partido Popular.

La Asociación de Madres y Padres de este centro, con 600 alumnos de primaria, asegura que Carmen Álvarez-Arenas, senadora por Madrid y diputada regional del PP, les prometió por escrito que en 2003 se acometerían las obras necesarias. Aunque la protesta finalizó ayer tarde, los padres de los alumnos, que permanecieron encerrados en el centro junto a sus hijos, volverán a organizar nuevas movilizaciones hasta que se inicien las obras prometidas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de marzo de 2004