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San Sebastián no se percató de que el plan de la Real para Anoeta permitía 200 pisos

Elorza asegura que era "una barbaridad" tras obligar al club a corregir el proyecto

El alcalde de San Sebastián, Odón Elorza, asegura que el Ayuntamiento ha reaccionado a tiempo de evitar que en el estadio de Anoeta se puedan construir hasta 200 viviendas, como pretendía la Real Sociedad en su proyecto Gipuzkoarena. El club ocultó a los responsables municipales esta pretensión, que ya había sido incorporada en el expediente de modificación del Plan General hasta que fue descubierta casualmente por el abogado y ex concejal donostiarra Javier Olaverri. Elorza reconoce que incluir usos residenciales en Anoeta es "una barbaridad inadmisible".

El Ayuntamiento donostiarra descuidó a las primeras de cambio el compromiso que asumió de extremar la atención a la tramitación administrativa del proyecto Gipuzkoarena, impulsado por la Real Sociedad y presentado con toda solemnidad el pasado 5 de febrero en el Kursaal. El club guipuzcoano quiere construir en Anoeta un campo de fútbol con un aforo de 42.000 localidades, sin pistas de atletismo y con cuatro grandes torres en las esquinas para oficinas y usos comerciales y de ocio. El alcalde, que acudió al acto de presentación junto al diputado general, señaló que una operación de tal magnitud "exige al Ayuntamiento garantizar el rigor urbanístico y técnico a la hora de tramitar el expediente de aprobación que le corresponde". Pero también afirmó que era "un proyecto de ilusión colectiva" y que "el nuevo Anoeta será realidad pronto".

La construcción del nuevo campo de fútbol necesita una modificación del Plan General que permita habilitar 42.000 metros cuadrados de superficie para usos terciarios y comerciales en el solar del actual estadio, calificado de uso comunitario. Inicialmente, la Real no informó de que previera otros usos.

El Ayuntamiento incorporó el proyecto urbanístico de Anoeta a un expediente de modificación del Plan General y lo sometió a exposición pública, sin darse cuenta de que en la documentación aportada por la Real Sociedad se dejaba abierta la posibilidad de construir pisos en tres de las cuatro torres -la cuarta sería para un hotel- del futuro campo de fútbol. El abogado urbanista Javier Olaverri, que fue concejal con la extinta Euskadiko Ezkerra, descubrió casualmente "la trampa" y la puso en conocimiento de los técnicos de Urbanismo. Olaverri calcula que en cada torre podrían construirse unas 65 viviendas de 85 metros cuadrados, es decir, cerca de 200 en total. El agente inmobiliario Ignacio Iturzaeta estima que el precio del metro cuadrado útil en esa zona del barrio de Amara se sitúa en los 5.100 euros, con lo que el grueso de la operación inmobiliaria se elevaría a 180 millones de euros. El club que preside José Luis Astiazarán calculó en 102 millones de euros el coste de la construcción del Gipuzkoarena y garantizó la autofinanciación del proyecto con la explotación de los espacios terciarios creados.

"Pasarse de la raya"

Al quedar al descubierto la operación, la Junta de Gobierno del Ayuntamiento aprobó el pasado viernes una rectificación para retirar del expediente del Gipuzkoarena todo lo referido a los usos residenciales. Elorza calificó ayer de "barbaridad inadmisible e intolerable" que el futuro campo de fútbol pueda albergar viviendas y adujo que esa posibilidad "se coló porque hubo cierta documentación que llegó con retraso".

Aseguró que se trata de "un error de los arquitectos" de la Real Sociedad, a quienes se pidió "una rectificación urgente", que el Ayuntamiento ya ha introducido en el expediente. De esta forma, garantizó Elorza, ha quedado eliminado "el párrafo que contemplaba ese supuesto". A su juicio no hubo mala intención, porque una operación tan lucrativa "un día u otro se hubiera conocido y habría provocado, lógicamente, un escándalo".

Elorza añadió que "una cosa es que se pretendan incorporar a las instalaciones de Anoeta usos terciarios, como oficinas, restaurantes o espacios de ocio, y otra cosa es que se pudieran construir viviendas. Esto es pasarse de la raya".

Entre tanto, los dirigentes de la Real, con su presidente a la cabeza, continúan con su labor de "socialización" del proyecto Gipuzkoarena entre los vecinos de Amara, los comerciantes, los partidos y las instituciones, entre otros agentes sociales. El club justifica la ampliación en 10.000 localides de Anoeta en la limitación de su actual aforo y en la conveniencia de acercar el público al campo, suprimiendo las pistas de atletismo. Sin embargo, ni en el derby contra el Athletic ni en la eliminatoria de la Champions contra el Olympique de Lyon logró llenar todos los asientos de las tribunas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de marzo de 2004