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Sólo 500 familias viven en los nuevos barrios proyectados para 73.600 casas

La especulación y los retrasos de hasta cinco años marcan el desarrollo de los PAU

En 1995 se proyectaron seis nuevos barrios en Madrid con 73.698 viviendas repartidas en los programas de actuación urbanística (PAU) de Arroyo del Fresno, Montecarmelo, Las Tablas, Sanchinarro, Carabanchel y Ensanche de Vallecas. Más de la mitad de ellas iban a ser de protección oficial. Casi 10 años después, tan sólo hay habitadas cerca de 500 viviendas -en Sanchinarro-. Los más de 22 millones de metros cuadrados de los ensanches tendrían que haber bajado el precio de la vivienda y poner al alcance de los madrileños un hogar "a precio asequible", según la memoria de 2000 de Urbanismo.

Frente a esta situación que advierte la memoria de la Gerencia Municipal de Urbanismo entre 1995 y 2003, los precios de la vivienda en Madrid han subido un 129%. Razones de urgencia fueron la justificación para sacar estos proyectos del Plan General de Ordenación Urbana y darles la forma de PAU, es decir, liberalizar todo este suelo y dejarlo en manos de sus propietarios para que construyeran por medio de una junta de compensación. Pero los retrasos -de hasta cinco años- son la tónica generalizada en todos los nuevos barrios. "Esto es un ejemplo de cómo no se tiene que gestionar el suelo ", asegura Francisco Caño Sánchez, encargado de políticas de vivienda de la Federación Madrileña de Asociaciones de Vecinos.

Las acusaciones de especulación hacia promotoras y constructoras, mezcladas con algún caso como el de la CPV, en el que 700 familias se vieron sin piso y sin el dinero que habían pagado, han ensombrecido el largo camino de los nuevos barrios.

Comunidad y Ayuntamiento se desentienden porque, dicen, es una cuestión privada. La Fiscalía de Madrid hizo, a finales de 2002, un amago de investigación sobre la especulación en los nuevos barrios que al final no se llegó a llevar a cabo. Mientras tanto, miles de madrileños esperan sus casas. Llevan pagando en muchos casos desde 1997 con la promesa de que empezarían a entregarles sus hogares entre 2000 y 2001. En este momento se están construyendo -o al menos tienen la licencia de obra- el 40% de las 73.698 viviendas. Para Justo Calcerrada, concejal de IU en el Ayuntamiento de Madrid, este porcentaje estará entregado, y en condiciones para ser habitado, dentro de un año o año medio.

Tramitaciones

En el mejor de los casos, se habrá tardado ocho años en ejecutar el proyecto, es decir, desde que empiezan las tramitaciones hasta que alguna persona comienza a vivir en el nuevo barrio. Este será el caso del PAU de Vallecas, cuya tramitación comenzó en 1998, y en el que las casas se empezarán entregar en 2006, según Sigfrido Herráez, concejal delegado de Vivienda del Ayuntamiento de Madrid y presidente de la junta de compensación, ya que la Empresa Municipal de la Vivienda es la máxima propietaria de tierras en el ensanche. Este hecho, el de un mayor control del Ayuntamiento, parece ser el determinante "para que estas obras hayan sido mucho más rápidas que en los otros PAU", explicó.

Los dos ensanches ubicados en el sur -Carabanchel y Vallecas- se proyectaron para acoger 37.396 viviendas. El de Vallecas va a ser el más poblado de todos -más de 26.000 familias-, pero en enero estaba concedida la escasa cifra de 425 licencias de obra, todas para construir pisos de protección oficial.

De la vivienda libre, casi la mitad del total, aún no se sabe nada. Muchas personas han pagado ya el 20% del precio de sus casas -a cooperativas o inmobiliarias- sin saber aún cuando van a empezar a construirse. "Este porcentaje es el máximo que se paga antes de la entrega, que no será, como mínimo, hasta 2006, ¿qué hacemos ahora?", se pregunta Miguel, que espera ser pronto un nuevo vecino del Ensanche de Vallecas. Calcula que hay, al menos, 13.000 personas que ya están pagando, en algunos casos desde 1998, sus casas.

En Carabanchel hay 2.000 casas terminadas a la espera de la licencia de primera ocupación. El Ayuntamiento aún no puede darlas porque no están terminadas las obras de urbanización -alcantarillado, alumbrado público, conductos de gas y agua, asfaltado, etcétera-, de la que se tiene que encargar la junta de compensación. Los futuros residentes se han manifestado en varias ocasiones, reuniendo a más de 2.000 afectados, para denunciar el retraso. En esta área de actuación hay concedidas 7.349 licencias de obra de las 11.350 viviendas proyectadas.

Pendientes de licencia

Los PAU de las Tablas y Montecarmelo también están a la espera de la licencia de primera ocupación, con más de 11.000 casas construidas o en construcción de las casi 21.000 proyectadas.

En Las Tablas estará ubicada la Ciudad de la Comunicación de la empresa Telefónica, que causó algunos litigios entre ésta y ACS y FCC -empresas que poseen casi todo el suelo de los PAU del norte: Las Tablas, Montecarmelo, Sanchinarro y Arroyo del Fresno-. A pesar de las desavenencias, parece que a finales de 2006 estarán funcionando los 54 edificios que conformarán el complejo empresarial.

El más retrasado de todos los nuevos barrios es el de Arroyo del Fresno. Ni siquiera se ha concedido aún una sola licencia de obra para edificar las 2.742 viviendas planeadas. Está dividido en dos unidades de ejecución. En la primera, donde estará ubicado el campo de golf que acogerá la sede de la Real Federación Española de Golf, se concentran las viviendas libres (687) y las unifamiliares (225). La tramitación de esta parte sigue aún parada. En la segunda fase habrá 1.280 pisos de precio protegido y 342 libres.

El PAU del norte, y el único de todos en el que ya hay gente viviendo, es el de Sanchinarro. Con 9.690 licencias de obra concedidas -de un total de 13.568- que, según se vayan terminando, se irán entregando.

El milagro de Internet

Retrasos, sobreprecios difíciles de justificar -incluso en las viviendas protegidas- e informaciones contradictorias, si se lograban obtener, tanto por parte de las promotoras como del Ayuntamiento. Las miles de personas que habían invertido sus ilusiones y sus ahorros en los nuevos barrios no sabían qué hacer. Además, como no hay nadie viviendo en la mayoría de los PAU, es muy difícil para los nuevos vecinos ponerse en contacto entre ellos. En ese momento entra en escena Internet.

Prácticamente todos los nuevos barrios tienen su foro en la Red. Allí, desde hace años, comparten desventuras, enfados y alegrías a cada pasito que dan hacía sus nuevos hogares. Hay tantas promotoras -de cooperativistas o no, con o sin suelo para construir-, que es realmente difícil saber cuál es exactamente el número actual de postulantes a vivir en estos barrios.

La Plataforma PAU de Carabanchel, que nació hace tres años precisamente gracias a uno de los foros de Internet, ha realizado varios actos de protesta para exigir sus casas. Parece que el PAU del Ensanche de Vallecas está siguiendo sus pasos. Se han constituido en asociación y se van a unir a sus compañeros de Carabanchel en una manifestación de protesta el día 7 de marzo. Están intentando contactar con afectados de los otros ensanches para que se unan y exigir que les entreguen, por fin, sus casas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 29 de febrero de 2004

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