La juez pide que aparten del caso al agente que denunció irregularidades forenses

La titular del Juzgado de Instrucción número dos de Valencia levantó ayer el secreto de sumario que durante una semana decretó tras recibir declaración de un agente de la policía nacional de Russafa que presentó un atestado en el que relataba supuestas prácticas irregulares en el Instituto Anatómico Forense de Valencia. La magistrada, según fuentes del caso, ha pedido que retiren del caso al agente porque "no le inspira ninguna confianza". Las mismas fuentes dijeron que la juez espera un certificado del Ministerio de Justicia que acredite que los forenses pueden, tal como recoge un reglamento de 1974, compaginar su trabajo bajo órdenes judiciales con el de servicios privados, fuera de horario y en las dependencias de un tanatorio, que pagan las funerarias -como conservaciones transitorias por 200 euros o los embalsamamientos por 600 euros- y que se declaran porque cada actuación queda registrada, al menos, en la inspección sanitaria. Tanto Matías Vicente, director del Instituto, como Manuel Fenollosa, médico forense y presidente de la asociación valenciana de estos profesionales, dicen que la compatibilidad es "legal". Juez y fiscal estudiaron archivar la causa tras declarar el policía, pero decidieron citar a Vicente, que comparecerá en breve si antes no llega el certificado que permita a la juez decretar el archivo.

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