Detenidos tres jóvenes por pintar con 'sprays' el metro de Laguna

La policía ha detenido a tres jóvenes grafiteros por realizar, presuntamente, pintadas en la estación de metro de Laguna, imágenes que habían grabado en una cámara de vídeo con la intención de "colgarlas" en portales de Internet.

Según informó ayer la Jefatura Superior de Policía, los arrestados son Juan P. A., de 21 años; José Antonio J. P., de 23, y Daniel S. S., de 21. Se les acusa de ser los presuntos autores de un delito de daños que podrían superar los 1.300 euros.

Los arrestados, residentes en Córdoba, habían quedado a través de Internet con jóvenes de Madrid para realizar las pintadas en el metro.

Los hechos ocurrieron hace unos días en la estación de Metro de Laguna, donde, sobre las seis de la mañana, vigilantes de seguridad de ese transporte público eran requeridos en la citada estación porque unos jóvenes estaban realizando pintadas.

Cuando llegaron al lugar, los vigilantes sorprendieron a varios muchachos que salían a toda velocidad por la boca del metro; dos de ellos fueron arrestados allí mismo por un radiopatrulla de la policía, además de un tercero, que portaba una cámara de vídeo encendida y que intentó deshacerse de la misma.

La cámara tenía una cinta que contenía toda la grabación de las últimas pintadas realizadas en el suburbano de Laguna.

Brigada Provincial

Los grafiteros fueron trasladados a dependencias de la Brigada Provincial de Información y reconocieron que vinieron a la capital porque contactaron en Internet con unos chicos de Madrid que pintan en el metro, aunque aseguraron que "sus anfitriones" les habían dado todos los efectos que portaban y que ellos sólo miraban sin llegar a pintar.

No obstante, reconocieron que en Andalucía sí han realizado pintadas, pero, según ellos, en sitios permitidos.

En el momento de la detención, los jóvenes, que carecen de antecedentes, llevaban veinte pulverizadores de pintura, una cámara de vídeo con cinta, dos cámaras fotográficas y un reproductor de CD, además de un cortador y una navaja de cuatro centímetros.

Según el Gobierno regional, las bandas de grafiteros que actúan en el metro pintan cada año más de un centenar de trenes de la red del metropolitano madrileño. Todos estos hechos son denunciados siempre ante la policía. Limpiar estas pintadas le cuesta a Metro cerca de un millón de euros al año (unos 20 euros el metro cuadrado). Sólo acondicionar una pared pintarrajeada del suburbano obliga a emplear a siete operarios que tardan más de una hora en poder realizar su trabajo. Los trenes 7000, los más modernos de la red, son los elegidos por las bandas. "Les atrae lo nuevo", explican los responsables de Metro. Los grafiteros se mueven en pequeños grupos, portan armas blancas y suelen ser violentos.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS