Valdemorillo recalifica como urbanizables 31 hectáreas de suelo rústico

Una inmobiliaria compró el terreno hace un año, cuando en él no se podía construir

El Ayuntamiento de Valdemorillo, gobernado por una coalición de PSOE e independientes, ha iniciado los trámites para recalificar una finca de 31 hectáreas de suelo rústico y convertirla en suelo urbanizable. En estos terrenos, que la inmobiliaria AFAR-4 adquirió por nueve millones de euros el año pasado, teóricamente cuando nadie sabía que se iban a recalificar, se levantarán 860 nuevas viviendas.

El pleno aprobó ayer de forma inicial el convenio suscrito entre el Consistorio y la empresa que adquirió el suelo rústico el año pasado. Ahora el texto aprobado por el PSOE e independientes saldrá a información pública y los vecinos podrán presentar alegaciones. El alcalde, Luis Miguel García, justifica el cambio de calificación por los beneficios económicos que va a obtener la localidad. La oposición, del PP, se opone al acuerdo por considerar que es "desastroso" para Valdemorillo.

La construcción de 860 viviendas en Prado Aulencia, 430 con algún tipo de protección pública, ha levantado fuertes críticas por parte de los vecinos. Muchos piensan que es un crecimiento excesivo para un pueblo con 7.600 habitantes. "Quieren convertirlo en otro Majadahonda, y aquí no hay las infraestructuras necesarias. Sólo hay que ver las carreteras de acceso", dice un residente en el municipio.

Otra de las cuestiones polémicas es la construcción de bloques de tres plantas y una bajo cubierta. En la actualidad las normas urbanísticas de Valdemorillo sólo permiten edificios de dos alturas. "De esta forma se salvan más encinas que construyendo en horizontal, aunque esta cuestión se puede variar", dice el primer edil. Para los vecinos, una solución sería edificar menos viviendas y salvar así más árboles de las excavadoras.

Rotonda y helipuerto

El alcalde explicó que "la empresa construirá una rotonda, un helipuerto, cederá ocho hectáreas de suelo especialmente protegido, se obtendrá un edificio municipal donde ubicar nuevas oficinas del Ayuntamiento, además de una zona dotacional de 32.000 metros cuadrados".

El equipo de gobierno calcula que el beneficio final para el pueblo se puede cuantificar en cuatro millones de euros. De momento, y tras la aprobación inicial, AFAR-4 ingresará 600.000 euros en el Ayuntamiento.

La edil popular Pilar López Partida se opuso con fuerza a la decisión municipal. Para este grupo "es la mayor aberración que se ha hecho en Valdemorillo". Además, el Partido Popular critica determinadas cláusulas del acuerdo con la empresa, que califican de "leoninas". "Al equipo de gobierno se le olvida, que en el caso de que haya algún incumplimiento, como por ejemplo que la Comunidad de Madrid no apruebe esta recalificación, el Ayuntamiento tendrá que devolver al promotor todo lo que ha adelantado y con intereses", afirmó uno de los ediles.

El alcalde recordó en la sesión plenaria que se está en el inicio del procedimiento. La Comunidad de Madrid es quien tiene la última palabra a la hora de dar el visto bueno a la recalificación de Prado Aulencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 19 de febrero de 2004.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50