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EL FUTURO DEL GOBIERNO CATALÁN

Zapatero se da por satisfecho con la garantía de que Carod no volverá al Ejecutivo autónomo

El PSOE considera que ha quedado a salvo de nuevo la autoridad del secretario general

El apartamiento definitivo del Gobierno de Cataluña de Josep Lluís Carod Rovira, que será sustituido en breve en el puesto de conseller en cap por Josep Bargalló, otro militante de ERC, es suficiente para que el líder del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, estime que se han derivado consecuencias políticas de la entrevista de Carod con ETA, como él había exigido. Fuentes del PSOE subrayan que la autoridad del secretario general ha quedado a salvo, en un momento delicado y a pocas semanas de las elecciones generales. El PSC, a su vez, asegura que la crisis ha sido menos violenta que la de finales de enero.

Cuando Rodríguez Zapatero llegó ayer en Madrid al Club Siglo XXI para presentar al responsable de Economía de la ejecutiva socialista, Jordi Sevilla, ya se habían producido en Cataluña los acontecimientos que él esperaba. "Carod Rovira no volverá a tener responsabilidades de gobierno y es justo que así sea", declaró. Además, "los tres partidos que forman el Gobierno de Cataluña han exigido el fin de la violencia sin contrapartidas y han pedido la unidad de todos los demócratas frente a ETA", agregó el secretario general del PSOE.

Zapatero daba así por concluida la crisis en la Generalitat de Cataluña. Sin embargo, no dejó de expresar en voz alta su convicción de que los comunicados de ETA "son todos despreciables" y "no deben utilizarse políticamente". Recordó una frase del presidente del Gobierno, José María Aznar, pronunciada el 8 de marzo de 2000, tras reconocer la banda en un comunicado la autoría del asesinato del socialista Fernando Buesa y del ertzaina que le daba escolta. "Nuestro único objetivo es acabar con ETA", dijo Aznar al negarse a comentar el texto. "La frase para mí sigue siendo válida. Derrotar a ETA es el único objetivo de los demócratas", subrayó ayer Zapatero.

Un miembro de la dirección del PSOE resumía ayer el estado de ánimo del partido, tras conocer la decisión de ERC de designar un nuevo conseller en cap y el comunicado del Gobierno tripartito. "Más lejos no hemos podido ir, y tampoco el PSC puede disponer de la vida y de las decisiones de otro partido, pero es suficiente porque Carod Rovira no estará nunca en el Gobierno de Pasqual Maragall".

Zapatero había comparecido ante los informadores a primera hora de la mañana en la sede central de su partido, en la calle de Ferraz, y había reiterado la exigencia de responsabilidades a ERC y, también, de "consecuencias políticas en el Gobierno catalán".

A la misma hora, desde Sevilla, el presidente del PSOE, Manuel Chaves, decía: "Carod se ha dejado utilizar o ha sido utilizado, me da igual, por ETA, y eso exige una respuesta contundente de ERC".

El secretario general y candidato a la presidencia del Gobierno había puesto por la mañana tres condiciones "para hacer bien las cosas". Primero, que ETA no pueda sacar rendimientos políticos de su comunicado. Después, que ERC "saque consecuencias de las acciones de Carod" y asuma responsabilidades políticas.

Finalmente, Zapatero emplazó al PP, "aunque va por mal camino (...) a que mire más allá del 14 de marzo y no utilice el terrorismo para la controversia política". Las dos primeras condiciones, a juicio de Zapatero, se han cumplido. Queda por ver cuál es la actitud del PP, aunque de momento continúa exigiendo que ERC salga del Gobierno catalán. "Ni ETA ni el PP pueden condicionar Gobiernos, ni tampoco al PSOE", proclamó ayer Zapatero.

Crisis PSOE-PSC

Las relaciones entre el PSOE y el PSC han pasado de nuevo por una fase de tensión, tras la exigencia de Zapatero a Maragall de que sacara a Carod del Gobierno de la Generalitat, a finales de enero. Ayer, ambas partes trataban de ofrecer versiones contemporizadoras. "Fue peor la primera vez que esta", aseguraban en el PSOE. En el PSC se afirma que sus dirigentes "han hecho ya un curso sobre modulación de crisis con el PSOE".

Ambas partes, no obstante, sacan pecho para declararse vencedoras. Eso sí, ambas se muestran comprensivas con el "hermano". El PSC no puede tolerar en su ámbito de influencia que se dé la impresión de que el PSOE le impone las decisiones, y, por su parte, Rodríguez Zapatero tiene que demostrar autoridad sobre el conjunto del partido, en un clima políticamente tan enrarecido, en el que todo es utilizado en su contra. Incluidas las declaraciones de los presidentes de las Juntas de Extremadura y Castilla- La Mancha, Juan Carlos Rodríguez Ibarra y José Bono, respectivamente, que pidieron abiertamente la ruptura del Gobierno tripartito de Pasqual Maragall.

"Les he dicho a los dos presidentes", explicó ayer el secretario general del PSOE, "que ni ETA ni el PP van a condicionar gobiernos. Así se lo he explicado en una llamada que ayer les hice, en la que quedó claro que mi posición es la única para todo el PSOE", aseguró Zapatero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 20 de febrero de 2004