Blair planea partir la BBC en cuatro para reforzar su control sobre la cadena

El Gobierno de Tony Blair se plantea desmembrar la BBC en cuatro televisiones independientes entre sí, según The Sunday Times. Dividirla en cuatro televisiones territoriales (Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte) es una de las propuestas del documento de opciones para la reforma de la corporación elaborado por un alto funcionario a petición del Gobierno.

En apenas 30 folios, que constituyen la base para un libro verde para debatir el futuro de la BBC, el funcionario ofrece una amplia panoplia de propuestas de distinto calado que parecen tener un denominador común: todas ellas acabarían debilitando a la poderosa corporación pública. La BBC debe negociar con el Gobierno la Cédula Real y los acuerdos financieros en vigor, que concluyen el 31 de diciembre de 2006. Pero la corporación afronta los primeros pasos de esa negociación en situación de manifiesta debilidad, después de que el juez lord Hutton diera la razón al Gobierno en el contencioso que ambos mantenían sobre una información de la BBC que sostenía que el Gobierno exageró el peligro que suponía Sadam para convencer a la opinión pública de la necesidad de invadir Irak.

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Aunque la mayoría de la prensa consideró que el dictamen del juez estaba desequilibrado a favor del Gobierno, la BBC sufrió la dimisión de su director general y del presidente del Consejo de Gobernadores. Sus defensores temen que el Gobierno laborista, que contaría con el pleno apoyo de los conservadores, aproveche esa debilidad para recortarle poderes.

Además de desmembración física, el borrador de propuestas que maneja el Gobierno incluye la reducción de los ingresos de la BBC, que sólo recibiría dinero público para aquellas funciones que fueran estrictamente de servicio público y debería transferir el resto de los actuales ingresos por la licencia a las demás televisiones públicas: ITV, Channel 4, Channel 5 y S4C.

También se contempla la posibilidad de que la corporación pase a ser controlada por el regulador público Ofcom, un ente teóricamente independiente, pero criticado por su proximidad al Gobierno. De esta manera el Consejo de Gobernadores perdería su actual tutela sobre la imparcialidad de la BBC, aunque mantendría su misión de velar por su independencia frente al Gobierno y presiones externas.

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The Sunday Times, que hace hincapié en el ambiente de desmoralización que reina en la BBC y su tendencia a disculparse por lo que sea, es propiedad del magnate Rupert Murdoch, propietario también de la televisión SkyBsky, The Sun y The Times, que se alinearon con el Gobierno y contra la BBC durante esta crisis.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 16 de febrero de 2004.

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