Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

ING pagó en Logroño un 30% más por un centro similar al Boulevard

El grupo holandés tuvo que competir en la capital riojana con otros ocho aspirantes

La adjudicación directa de los terrenos en los que se asienta El Boulevard de Vitoria a la promotora del centro comercial le ha podido suponer al Ayuntamiento una importante mengua de ingresos. El grupo inversor holandés ING, impulsor del centro con Eroski y 90 comerciantes locales, pagó en Logroño un 30% más por el suelo, en la subasta pública abierta por el Ayuntamiento riojano para instalar un parque comercial similar. El argumento de la protección del comercio local invocado para evitar el concurso abierto en la enajenación de los terrenos de Vitoria ha quedado cuestionado con la venta del centro comercial a una gestora de fondos de inversión de la propia ING a los tres meses de inaugurarse.

Las plusvalías obtenidas en la operación por los tres grupos que integran la sociedad promotora oscilan entre los 30 y los 40 millones de euros. Inalcosa, la sociedad que integra a 90 comerciantes locales y la Caja Vital, no ha respaldado la venta, pero al contar sólo con el 30% del capital de la promotora (Eroski tiene el 35,7% e ING Real State el 34,43%) no puede evitarla. La operación ha provocado la indignación de los partidos de oposición en el Ayuntamiento, que se siente engañada porque las condiciones por las que se dio un trato de favor al proyecto de El Boulevard a la hora de enajenar unos terrenos públicos se han visto ahora alteradas. PNV, PSE e IU forzarán al alcalde, Alfonso Alonso, a constituir una comisión que investigue lo sucedido.

La no utilización de la fórmula de la subasta pública ha podido suponerle al Ayuntamiento de Vitoria una importante mengua de ingresos. ING Real State, pagó en 2001 al Ayuntamiento de Logroño un 30% más que en Vitoria por metro cuadrado comercial útil, pese a la diferencia de renta y de expectativas de mercado que existen entre ambas capitales a favor de la alavesa, y la situación mucho más céntrica de El Boulevard. En Logroño, ING se hizo con una parcela de 43.000 metros cuadrados de uso comercial neto (95.849 m2 de superficie total) por 5.527 millones de las antiguas pesetas, lo que supone 127.000 pesetas el metro neto. A la subasta concurrieron nueve grupos, entre ellos Eroski individualmente, aunque después instaló un hipermercado en el Centro Comercial Berceo.

En Vitoria, Eroski, ING y los comerciantes locales pagaron en 2000 a 89.000 pesetas el metro cuadrado de superficie comercial neta de El Boulevard. La parcela, de 132.600 m2 de extensión total y 80.000 m2 de superficie comercial, se vendió por 7.100 millones de pesetas. De esa cifra, 4.194 millones fueron a parar a la empresa siderúrgica Sidenor, antigua propietaria de los terrenos y otros 2.886 al Ayuntamiento, que los ha gastado con creces en los accesos viarios al complejo comercial.

Alfonso Alonso, que no pone objeciones a la venta del centro a ING, se ha defendido alegando que el solar nunca llegó a ser propiedad municipal, ya que en el registro de la propiedad inmobiliaria siempre ha figurado a nombre de Sidenor, algo que reconoce una sentencia judicial. El origen del proceso se remonta a 1998, cuando el Ayuntamiento de Vitoria, entonces presidido por José Ángel Cuerda (PNV) firmó con Sidenor la compraventa de los terrenos (132.600 metros cuadrados). El Ayuntamiento hizo un primer pago de 466 millones de pesetas (el 19% del total) y recibió uno de los tres sectores en los que se dividieron los terrenos. El resto del suelo se entregaría conforme se fuera desmantelando la acería de Sidenor. Desde el primer momento, Cuerda se opuso a la implantación en ese terreno de un gran centro comercial, a pesar de las presiones que recibió de los comerciantes locales.

Doble convenio

Pero la situación cambió cuando llegó Alonso (PP) a la alcaldía, en 1999. El gran complejo comercial Gorbeia se instaló en un pueblo próximo a Vitoria y las noticias de que en Nanclares (otra localidad cercana a la capital) se iba a construir otro macrocentro, espoleó a los pequeños comerciantes, que junto a Eroski redoblaron sus presiones al Ayuntamiento para conseguir el terreno que había adquirido a Sidenor. El argumento del apoyo al pequeño comercio fue decisivo para que todos los partidos (excepto EH, que se opuso) accedieran a modificar el convenio con Sidenor. El Ayuntamiento rescindió el contrato original y le devolvió el suelo para que, a su vez, se lo vendiera a los promotores de El Boulevard. De esta forma se salvaba la necesidad de convocar una subasta pública, porque la venta la hacía Sidenor, una empresa privada, a otra sociedad igualmente privada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 15 de febrero de 2004