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Unas reglas de juego descompensadas con Estados Unidos

A lo largo de la entrevista, el secretario general de la AEA expresa en varias ocasiones su malestar por el distinto trato que por parte de sus gobiernos han recibido las compañías europeas y estaounidenses. "La Administración Bush", dice, "ha otorgado a las compañías como mínimo 11.000 millones de dólares para superar los efectos del 11-S y la guerra de Irak. Y cuando impone medidas adicionales de seguridad las paga, mientras en Europa esos costes corren a cuenta de las compañías".

P. ¿Y por qué Bruselas no hace nada al respecto?

R. Porque Bruselas, en realidad, son los estados miembros de la UE y cada uno dice lo mismo: no tengo dinero y tengo mi propia política de seguridad. No quieren una política común.

P. ¿Cree que se está compitiendo en inferioridad de condiciones?

R. Sí. Las reglas de juego están descompensadas. Yo entiendo la postura de Estados Unidos. Sostiene que está en guerra contra el terrorismo y que tiene que pagar por defender de esa amenaza al conjunto de la sociedad. Sin embargo, en Europa se defiende que el problema de la seguridad atañe sólo a las compañías, así que paguen por ello. El 11-S convirtió un avión de pasajeros en un misil. Ante eso, los gobiernos tienen que tomar medidas.

P. Desde luego, Estados Unidos lo hace.

R. Sí, y en seguridad unilateralmente. Luego dice, si no le gustan, no vuelen aquí. Pero eso no puede ser. Me gustaría una Europa más fuerte para llevar a cabo unas negociaciones en unas condiciones de más igualdad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 15 de febrero de 2004