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La Generalitat instará al Gobierno a recuperar la agencia alimentaria europea

Montilla apela al voto útil de la izquierda para "desalojar al PP del poder"

El consejero de Economía, Antoni Castells, cuestionó ayer la idoneidad de que la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria siga en Parma (Italia) tras la bancarrota de la multinacional Parmalat, y aseguró que el tripartito instará al Ejecutivo central que surja el 14 de marzo a que interceda ante la UE para recuperar la sede de la agencia para Barcelona.

Castells aseguró que la Generalitat prestará su total apoyo al Ayuntamiento de Barcelona, que ya ha manifestado su intención de volver a batallar para conseguir la sede de una agencia europea que la UE decidió ubicar en Parma "de forma desacertada" tras estudiar una candidatura basada fundamentalmente en el poderío de la multinacional Parmalat.

"Las circunstancias [la fenomenal crisis de Parlamat] hacen que este asunto pueda reabrirse", señaló Castells, que espera encontrar en el Gobierno central un "cambio de actitud" y un apoyo "total". Eso sí, tendrá que ser después de las elecciones porque "en el actual periodo difícilmente podremos llegar a acuerdos", precisó.

En noviembre de 2003 Barcelona compitió con Parma para ser sede de la Agencia Alimentaria. En aquel semestre la presidencia europea estaba en manos de Italia y la UE se inclinó por favorecer a Parma. La víspera de la adjudicación, Parmalat dejaba de atender un crédito de 150 millones de euros, el principio de su situación de quiebra actual.

El titular del Departamento de Economía hizo estas declaraciones tras su intervención en la Escuela de Invierno del PSC, que sirvió para que el presidente de Aragón, Marcelino Iglesias, y el presidente del Parlamento de Andalucía, Javier Torres, respaldaran el programa federalista de Pasqual Maragall.

El candidato por Barcelona a las próximas elecciones generales y primer secretario de los socialistas catalanes, José Montilla, aseguró en su discurso que el catalanismo es "una fórmula para modernizar a España" y dijo que "la derecha española nunca ha interiorizado la diversidad lingüística y cultural". Ante esto, Montilla argumentó que la propuesta de la "España plural" y una redefinición de las relaciones entre las regiones del Estado son la única solución para no caer en el "abismo" al que, a su juicio, conduce la política "uniformizadora y rancia" del Partido Popular.

Montilla apeló al voto útil e hizo un llamamiento expreso, aunque implícito, a los votantes de izquierdas para que den su apoyo al PSC en los próximos comicios: "El voto de protesta es muy respetable, pero hoy no sirve para desalojar al PP del poder".

Aunque la presencia ayer de Iglesias y Torres significó un apoyo de sectores del PSOE a las tesis federalistas, sus intervenciones dejaron entrever matices. "Hablar de federalismo suena bien en Cataluña, pero allí -en Andalucía- es despertar aquello de la España roja y rota", dijo el presidente del Parlamento andaluz. Eso sí, Torres dijo que apoya un "nuevo impulso al Estado de las Autonomías" para dar fin a la "contrarreforma" que, a su entender, ha aplicado el Partido Popular. El Gobierno del PP, según Torres, ha desembocado en una actualidad dominada por "debates preconstitucionales". "Estamos discutiendo ahora si la religión se tiene que enseñar en la escuela o si España es una y grande o plural", dijo, y alertó de que "cuando se ha planteado en términos de enfrentamiento la cosa ha terminado mal".

Iglesias, por su parte, sí abogó por una reforma del Senado, entendida como Cámara de representación territorial, y que las autonomías dispongan de representantes en Bruselas, y propuso instituir un órgano donde se reúnan periódicamente el presidente del Gobierno y el de cada comunidad autónoma.

Esta reforma del Senado fue también uno de los principales argumentos de Montilla para "trasladar el cambio de Cataluña a España", y lo enumeró junto al fomento de la representación de las autonomías en las instituciones europeas, la reforma del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña como tribunal de última instancia, la creación de una Agencia Tributaria catalana y la conversión del Ministerio de Cultura en un Ministerio de las Culturas. Estas medidas, dijo Montilla, son útiles para "modernizar España y no para matarla, como difunde la caverna mediática del nacionalismo español". Montilla, cordobés de origen, agregó que el catalanismo es "un saludable patriotismo civil; una manera de pensar España desde la pluralidad" y también "nuestra forma de acercarnos al federalismo".

Montilla, que hoy cederá el protagonismo en la Escuela de Invierno del PSC al presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, alertó a los militantes -unos 650 reunidos en Tarragona- de que el debate sobre el modelo de España será uno de los principales ejes de la próxima campaña electoral. Añadió: "Es el asunto que con más insistencia utiliza el PP en su intento para descalificarnos". Con todo, Montilla concluyó: "La España plural para nosotros es ya un hecho, y basta ya de negarlo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 15 de febrero de 2004