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Reportaje:

'Mortadelo' lleva a Correos a los tribunales

El actor que encarnó al cómico personaje se suma a Trabajo, CGT y USOC y denuncia el abuso de contratos eventuales en la empresa

El rostro de Benito Pocino se hizo famoso el año pasado tras dar vida en la pantalla cinematográfica a Mortadelo, el cómico personaje de Francisco Ibáñez, en el largometraje La gran aventura de Mortadelo y Filemón. Pero Benito Pocino ni es agente secreto ni es actor. Es empleado de Correos y Telégrafos. Su relación laboral con esta empresa hizo que Pocino fuera ayer el centro de atención en el Juzgado de lo Social número 10 de Barcelona, donde ha denunciado que en los 17 años que lleva trabajando en Correos ha acumulado hasta 45 contratos temporales y de interinidad.

Pocino es uno de los centenares de trabajadores que han demandado a Correos por encadenamiento de contratos. De hecho, el juicio de Pocino no se pudo celebrar ayer, como estaba previsto, a la espera que la Audiencia Nacional se pronuncie sobre la demanda colectiva presentada por el sindicato USOC en la que denunció que hay unos 12.000 trabajadores en toda España -700 en Cataluña- en su misma situación.

También la CGT lleva tiempo en litigios contra Correos. E incluso el Gobierno catalán ha tomado cartas en el asunto. A raíz de una denuncia interpuesta por este sindicato, el Departamento de Trabajo e Industria de la Generalitat ha demandado de oficio a Correos ante el Juzgado de lo Social de Barcelona después de que la Inspección de Trabajo haya detectado que la empresa recurre a la contratación temporal de trabajadores "en fraude de ley". CGT asegura que unos 10.000 empleados de Cataluña vienen encadenando contratos eventuales desde hace años que deberían ser cubiertos con personal fijo.

El juicio que se celebrará a raíz de esta demanda el próximo 1 de abril es consecuencia de una nota que la CGT remitió al Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales en 2001 para que investigara el uso "fraudulento" y "reiterado" de los contratos eventuales por parte de Correos en la provincia de Barcelona. La Inspección de Trabajo abrió una investigación y concluyó, según consta en un acta de enero del año pasado, que Correos incurría en dos infracciones graves para las que propuso una sanción de 3.005 euros en cada caso.

La primera de las infracciones se refiere al uso de contratos eventuales "sin que se concreten las circunstancias que determinan, delimitan y justifican la temporalidad", tal como establece la ley, o por alegar razones que, a juicio del inspector, "no resultan admisibles".

La segunda infracción recogida en el acta -y calificada como "práctica habitual en la empresa"- consiste en rescindir los contratos temporales antes del fin de semana o de días festivos para reanudarlos inmediatamente después. Algunas empresas recurren a esta fórmula para eludir la cotización a la Seguridad Social.

Xavier Artal, otro empleado, dice estar acostumbrado a ello. Desde que ingresó en Correos en 1987, ha ido firmando sucesivos contratos hasta un total de 29. "Mi caso no es de los peores", dice. De acuerdo con documentación aportada por la CGT, el encadenamiento no parece tener límite: una trabajadora ha tenido 66 contratos desde 1989, otra acumula 55 desde 1993, y hay una que ha encadenado 95 desde 1990.

Por ahora, el juez estudiará el caso de los 156 afectados incluidos en la demanda de Trabajo, a la que se ha sumado la CGT. Correos, que ayer eludió pronunciarse sobre este pleito, afirma que en breve se convertirán a fijos 6.000 trabajadores eventuales de toda España.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de febrero de 2004