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Los disturbios contra Aristide causan 14 muertos en Haití

La oposición afirma haber "liberado" cuatro ciudades, entre ellas Gonaives

La oposición haitiana imprimió mayor violencia a sus movilizaciones contra el presidente Jean Bertrand Aristide, al que exigen su renuncia. Los portavoces del movimiento afirman haber "liberado" cuatro poblaciones norteñas, entre ellas la emblemática ciudad de Gonaives (200.000 habitantes), cuarta en importancia y epicentro de la lucha independentista de hace dos siglos contra los franceses. Los disturbios de los tres últimos días, con el asalto de una comisaría y la quema de la oficina del gobernador, causaron 14 muertos. Desde septiembre han fallecido 50 personas.

"Tenemos armas y hombres bien preparados", advirtió un jefe del Frente de Resistencia Revolucionario de la Artibonita, que cuando era progubernamental se llamaba Ejército Caníbal. Pero tras el reciente asesinato de su comandante, atribuido a Aristide, el grupo abrazó, a balazos, la causa opositora. Dos de sus hombres, además de cinco policías y cuatro civiles, murieron en Gonaives. Fuentes oficiales dijeron que los refuerzos policiales retomarán las localidades asaltadas.

El Ejército de la primera república negra de América fue abolido en el año 1995, cinco después de la primera investidura del ex cura salesiano, reelegido en 2000. La oposición no presentó candidato para boicotear la consulta.

La confusa información sobre los últimos incidentes procede de periodistas locales, que dijeron haber observado el saqueo de viviendas de funcionarios y el éxodo de numerosas familias. La Embajada de EE UU condenó la destrucción de oficinas. El ministro haitiano de Comunicaciones, Mario Dupuy, es rotundo: "Son terroristas que pertenecen al brazo armado de la oposición", dijo a France Presse. Tres destacados opositores se autoproclamaron director regional de la policía, alcalde de la ciudad y comisario de policía de Gonaives. Los tres dijeron que la única negociación posible es la salida de Aristide, a quien acusan de despótico y corrupto.

La arremetida de Gonaives, cuyo control ha sido parcialmente retomado por el Gobierno, según fuentes oficiales, tiene un especial significado porque anidó la independencia de Haití, vigente desde el 1 de enero del año 1804, y la lucha, en 1985, contra la dictadura de Jean-Claude Duvalier.

La normalización nacional es improbable porque la cultura democrática es casi nula. Algunos analistas señalan que varios dirigentes de la oposición incuban los vicios que denuncian. Aristide aceptó, al menos teóricamente, las principales recomendaciones de la Comunidad de Países del Caribe, entre ellas la excarcelación de opositores encarcelados, el desarme de las bandas oficialistas, las chimeres, y la libertad de manifestación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de febrero de 2004