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Kerry derrota a Dean en las primarias de New Hampshire

El senador cobra ventaja en la pugna demócrata

En sólo ocho días, John Kerry ha pasado de la nada a encabezar la carrera de la nominación demócrata. Hace tres semanas, el senador agonizaba políticamente: Howard Dean le aventajaba en todos los escenarios, pero cometió errores fatales que Kerry aprovechó. Ahora, tras ganar en Iowa la pasada semana y en New Hampshire el martes con un 39% de los votos, es difícil que no avance de forma imparable.

Dean sigue tocado: consiguió un 26%, cuando hace 10 días tenía el 40% en los sondeos. Necesita urgentemente ganar en algún sitio el próximo martes, pero ahora tiene todo mucho más cuesta arriba. Es revelador que anoche decidiese el relevo de su jefe de campaña, Joe Trippi, el hombre que puso en pie su red de Internet a través de la que movilizó a sus seguidores, para sustituirlo por Roy Neel, del equipo de Al Gore.

Kerry barrió con claridad en New Hampshire, en donde hace tres semanas iba el tercero en los sondeos. Por lo demás, se produjo el anunciado empate (12%) entre el ex general Wesley Clark y John Edwards, con un puñado de votos más para el primero. Joe Lieberman (9%) no abandona aún, a pesar de ser el quinto.

New Hampshire no garantiza nada -Clinton quedó aquí segundo en 1992 y Bush recibió una paliza a manos de McCain en 2000-, pero la doble victoria de un casi desahuciado es notable. Kerry necesita ahora capitalizar sus victorias en donaciones para mantenerse arriba en una campaña cara y difícil que aún durará varias semanas. Respaldado por las dos victorias y los sondeos que le sitúan en buena posición para las presidenciales, el senador hizo un llamamiento "a todos los demócratas, para que se unan detrás de mi candidatura y podamos derrotar a Bush". Pero Kerry tendrá que soportar, ahora que es el favorito, un intenso escrutinio sobre su historial político y será blanco de los ataques de los demás aspirantes.

El principal, Howard Dean, no podía ocultar el martes su decepción. Serio, tenso, Dean no celebró esta vez su derrota -jamás olvidará el coste del grito de Iowa- pero mantuvo el tipo y pidió "a los que creen en el cambio, que estén con nosotros hasta el 20 de enero de 2005", fecha de la toma de posesión del próximo presidente. Dean ha controlado la caída tras su inesperada derrota en Iowa y pone buena cara al segundo puesto en unas primarias que daba por ganadas. Ahora es de nuevo el candidato rebelde que lucha contra el hombre del aparato y de Washington que es Kerry.

Las primarias entran en otra fase: ya no se trata de micropolítica y contacto con vecinos en lugares muy particulares como Iowa y New Hampshire. La próxima cita es nacional -siete Estados van a las urnas el martes 3 de febrero- y tiene otros componentes: en Carolina del Sur, Oklahoma, Arizona, Nuevo México, Dakota del Norte, Delaware y Misuri hay negros e hispanos, la televisión es muy importante, las condiciones y los mercados políticos varían. Es una carrera de resistencia durante todo el mes de febrero y la mitad de marzo. A Dean, sin especial predicamento en el sur, le sigue perjudicandoacusar a tres de sus rivales -Kerry, Edwards y Lieberman, que votaron a favor de la guerra- de corresponsabilidad en la muerte de más de 500 soldados en Irak. Y sigue oscilando entre dar rienda suelta al insurgente que lleva dentro o forzarse para parecer más presidenciable y encajar en el perfil que quiere la mayoría del electorado demócrata: alguien que pueda ganar a Bush en noviembre.

Igual que Dean, el ex general Wesley Clark quedó por debajo de las expectativas. Su consuelo fue psicológico: gracias a una diferencia de menos de un millar de votos, quedó tercero. El martes por la noche, el ex general dijo que New Hampshire ha sido "la primera batalla", de la que sale "más fuerte, más decidido, con más experiencia". "¡Y nunca, nunca subestiméis lo que un soldado decidido puede conseguir cuando lucha por su país!". Clark sigue en la campaña con "una visión para América que nos haga fuertes fuera y seguros en casa", para ganar a Bush: "Yo puedo ganarle, y lo haré".

También le puso buena cara a su escaso 12% John Edwards. Hombre del sur en el frío noreste, llegó aquí empujado por su segundo puesto en Iowa, pero no pudo repetir la sorpresa. Su mejor apuesta ahora es Carolina del Sur.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 29 de enero de 2004