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'Il Cavaliere' reaparece tras su operación de cirugía estética

Nunca un alto cargo de la República Italiana había permanecido tanto tiempo oculto a la mirada del público. Silvio Berlusconi reapareció por fin ayer, después de un mes dedicado a rejuvenecer su aspecto, y efectuó unas breves declaraciones ante las cámaras de televisión. El presidente del Gobierno se había sometido a una operación de cirugía estética en Suiza y a una dieta de adelgazamiento y, bajo una espesa capa de maquillaje, su rostro mostraba los efectos del estiramiento.

La intervención quirúrgica fue mucho más allá del alisamiento de ojeras de que se habló en un principio e incluyó, según reveló L´Espresso, un lifting de rostro y cuello efectuado por un equipo médico californiano que se trasladó a una clínica de Lugano. Fueron cinco horas de quirófano y dos días de hospitalización que concluyeron el 31 de diciembre. Desde entonces, Berlusconi permaneció en alguna de sus mansiones particulares (Arcore en Milán, Palazzo Grazioli en Roma, Porto Rotondo en Cerdeña) y alimentó un misterio cargado de rumores acerca de presuntas complicaciones postoperatorias.

El amigo Aznar

El misterio quedó resuelto ayer, en vísperas de la gran reaparición del sábado con un acto multitudinario en el que Berlusconi tenía previsto celebrar los 10 años de la fundación de Forza Italia y pronunciar un largo discurso anunciado como "de gran trascendencia". Durante un mes, sólo los colaboradores más íntimos y los amigos (como anoche la familia Aznar) habían podido contemplar las reformas efectuadas en el físico del dirigente italiano. Silvio Berlusconi fue sustituido el miércoles por el vicepresidente del Gobierno, Giancarlo Fini, en un encuentro con el primer ministro de Malta, y ayer anuló su prevista asistencia a la inauguración de la Escuela de Carabineros. Ni los paparazzi más curtidos consiguieron una imagen clandestina del nuevo Berlusconi.

Berlusconi gestionó su ausencia física de acuerdo con las normas de los buenos culebrones televisivos. "El misterio me va bien, como mandan las normas clásicas de la comunicación", explicó a sus colaboradores. La desaparición del presidente del Gobierno y el misterio que la envolvía (¿le habría cambiado la cara?, ¿sufriría en realidad una enfermedad grave?) generaron una gran expectación ante el acto del sábado y convirtieron un simple mítin de partido en un acontecimiento nacional.

En ausencia de Berlusconi, se escuchaba a sus turiferarios. El coordinador de Forza Italia, Sandro Bondi, pronosticó que Berlusconi permanecerá como líder "durante los próximos 30 años".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de enero de 2004