Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los hombres sólo sufrieron el 6% de los delitos por malos tratos en Andalucía entre 1997 y 2002

Un total de 93 mujeres han muerto por violencia de género en siete años

La criminalidad en los hogares se da en las relaciones entre géneros en ambas direcciones, pero la frecuencia en que eso ocurre muestra la diferencia existente a la hora de usar la violencia de unas y otros. Entre 1997 y 2002 fallecieron ocho hombres a manos de sus parejas en Andalucía. En ese mismo periodo las mujeres que murieron en un ataque cometido por su pareja ascendieron a 50, una cifra que multiplica por más de seis la relativa a las muertes masculinas, según datos recogidos por el Instituto de Estadística de Andalucía en su último Anuario Andaluz de las Mujeres 2003.

O dicho de otro modo, por cada hombre asesinado por su compañera en Andalucía se producen seis crímenes de mujeres cometidos también por sus compañeros.

Los datos certifican la realidad de una de las pautas de comportamiento que diferencia ambos sexos, aunque obedezca a patrones culturales, como es el recurso a la violencia. Además de la lista negra de muertes, también las cifras que recogen la evolución de los delitos de malos tratos desde 1997 evidencian esta distancia. El anuario recoge 6.096 delitos -aparte de las faltas por lesiones- en Andalucía. En el 94% de los casos las víctimas eran mujeres, mientras que sólo en el 6% se trató de hombres.

En su indagación estadística sobre la violencia en el ámbito familiar registrada en esos siete años, el anuario también muestra otros datos reveladores de las diferencias. La mayoría de los hombres muertos en su entorno más cercano lo hicieron a manos de otros parientes distintos a su compañera, mientras que las mujeres muertas por una agresión de sus parejas superan con creces a las que fallecieron por el ataque de algún otro pariente. En total, por violencia familiar, murieron 131 personas en Andalucía (80 mujeres y 51 hombres) entre 1997 y 2002. La estadística recoge todas las muertes cometidas por personas que tenían algún parentesco o una relación sentimental con la víctima.

En relación al año pasado, el Instituto Andaluz de la Mujer (IAM), que dirige Teresa Jiménez, ha contabilizado 13 muertes de mujeres. La criminalidad doméstica se cebó especialmente en hogares de Jaén y Cádiz, donde fallecieron tres mujeres respectivamente, mientras que en Sevilla, Málaga y Almería murieron dos en cada caso y en Córdoba, una. En las provincias de Granada y Huelva no perdió la vida ninguna debido a este causa. No obstante, atendiendo a las denuncias presentadas y a la población femenina de cada provincia, el IAM sitúa a Almería como la que contó en 2003 con un mayor índice de violencia doméstica, un parámetro que mide la cifra de denuncias por cada mil mujeres.

Los datos recogidos hasta noviembre pasado colocan en segundo lugar a Granada, Cádiz y Sevilla. La provincia con menor índice de violencia doméstica sería Jaén, seguida de Huelva, Córdoba y Málaga, aunque en realidad las cifras sólo reflejan los porcentajes de denuncias que las mujeres se atreven a presentar contra sus agresores.

Aunque tanto las administraciones como los expertos advierten de que las denuncias sólo reflejan un pequeño porcentaje de la realidad, lo cierto es que aumentan cada año que pasa gracias al avance del repudio social del maltrato y las campañas de apoyo institucional a las víctimas. Hasta noviembre pasado se presentaron en Andalucía 7.579 denuncias, un millar más que en todo 2002, cuando ya se había pegado otro salto respecto al año anterior al crecer la cifra de denuncias en un 28%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de enero de 2004