RELATO DEL ATAQUE A LOS ESPÍAS ESPAÑOLES

Un beso salvó la vida del agente Sánchez en Irak

Un beso en la mejilla salvó la vida a José Manuel Sánchez Riera, agente del Centro Nacional de Inteligencia, cuando una turba se disponía a lincharle en Latifiya, a unos 30 kilómetros de Bagdad (Irak), según el relato elaborado por el Ministerio de Defensa de la emboscada en la que fueron asesinados siete espías españoles el pasado 29 de noviembre.

Según el testimonio de Sánchez Riera, un hombre iraquí, delgado, bien vestido, con aspecto de ser un notable del pueblo, se acercó a él cuando ya, rendido, esperaba lo peor. Y le besó en la mejilla, en un gesto de amistad. Los gritos y los golpes cesaron, y los mismos que un momento antes querían matarle le ayudaron a subir a un taxi para escapar de allí.

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